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Resumen de ponencia
Convergencia Tecnológica e Interfaces Cognitivas: los desafíos del desarrollo sustentable

*Rafael Del Villar



La convergencia tecnológica y con ello el uso de multiplataformas digitales han generado un tratamiento cognitivo complejo, podemos decir “un tratamiento paralelo de la información” que no está necesariamente en concordancia con los protocolos perceptivo-cognitivos de todos los usuarios posibles. Los problemas de las transformaciones tecnológicas, innovación y desarrollo sustentable implica que los gestores aprehenden e interactúan con las nuevas tecnologías, pero su interacción con ellas está lejos de ser asimilable a una guía práctica de uso (un lenguaje, por ejemplo), sino que dice relación con los protocolos cognitivos de procesamiento de la información que operan en la percepción- cognición de la vida cotidiana como de los objetos culturales y/o objetos técnicos. La comunicación sintetizada aquí toma como base analítica la realización de dos proyectos de investigación Fondecyt (Centro Nacional de la Investigación Científica y Tecnológica del Gobierno Chileno): uno con jóvenes (11- 12/16- 18/20-24, Fondecyt Regular 1061166), y otro con adultos (30 -35/40-45/50-55, Fondecyt Regular 1120064), diferenciados por clase social, género y edades de vida respecto a la navegación por Internet, consumo cultural identificación y percepción- cognición. La investigación parte de una encuesta, con la intención de describir diferenciabilidades cognitivas. A partir de allí se establecieron polos de funcionamiento que se correlacionaron (chi cuadrado) respecto a las variables edades de vida, estrato social y género (diseño descriptivo: muestra intencional estratificada). En la segunda parte cualitativa se hizo hacer un cuento, sin especificación de tema y una pequeña mini- encuesta de procesamiento cognitivo: de un universo grande de casos se seleccionó aquellos que reuniesen la característica de ser más polares, lo que implicó hacer un estudio semiótico de los cuentos realizados. A los seleccionados (54) se los hizo navegar libremente por cinco minutos y otros 20 minutos más con la tarea de cumplir un objetivo (establecido después de haber estatuido la dificultad de este, imposible de lograrse a través de preguntar directamente a buscadores) grabándose lo realizado en el computador y registrando con una cámara tanto el comportamiento ocular como el del cuerpo en su relación con la máquina. Estos datos y observaciones recolectadas permitieron la elaboración de un Modelo Semiótico Interpretativo que diera cuenta tanto del cuento como de la forma concreta de navegar respecto a la problemática procesamiento cognitivo planteada. Dicho modelo se validó por una entrevista semi- dirigida donde se recolectó información sobre el procesamiento de la vida cotidiana, el sentido del uso de Internet, los conflictos con los otros y de sus propios procesos identificatorios.
Las bases teóricas de las investigaciones sintetizadas, y con ello la operacionalización del procesamiento cognitivo está dada por la semiótica digitales (Scolari y Del Villar) y los modelos enactivos aportados por Francisco Varela, al interior de las ciencias cognitivas (neurociencia). Desde el punto de vista semiótico la mediación entre los objetos culturales y/o técnicos pasa por tres conceptos: la hipertextualidad (en todo texto hay link a otros textos, que el sujeto puede focalizar o no), el concepto de interface que será definido como el principio organizador de los fragmentos focalizados, él “que obedece a un programa, a una interface propuesta” (Scolari, C.; Del Villar, R. 2004. Corpus Digitalis, Revista deSignis 5, p. 81). En ese contexto hay dos interface, aquella propuesta consciente o inconscientemente por quien diseña el objeto cultural u objeto técnico, y aquella propuesta por quien lo interpreta o usa. Según Català “la Interface es un modelo de pensamiento” (Català, J. La Imagen Interfaz. Bilbao: Ediciones Universidad del País Vasco, p. 61). Ahora bien, para que haya interacción es necesario que la interface del objeto cultural o técnico construido esté en correspondencia con el de la mente de los usuarios, lo que se denomina interacción. Por otra parte, el saber acumulado de las ciencias cognitivas, en sus modelos más actuales, los denominado enactivos, nos ha contribuido con el diagnóstico de las formas de funcionamiento de la percepción- cognición: ella no opera como un operador lógico, sino que lo hace a través de focalizar fragmentos que liga con otros a partir de su propia memoria, en definitiva socio- histórica, “la inteligencia más profunda y fundamental es aquella del bebé quien puede adquirir el lenguaje a partir de manifestaciones cotidianas dispersas, y que él puede distinguir de objetos significativos quienes parecen ser un mar de luces” (Varela, F. 1996, Conocer. Barcelona: Gedisa, p. 56). En el contexto de la neurociencia un 20% de lo que se ve es real y el 80% por el cerebro, lo que significa decir, la memoria socio-histórica. Los modelos enactives (Varela 2004 Quel savoir pour l’éthique ? Action, sagesse et cognition. Paris : La Découverte ; Varela, F., Evan Thompson et Eleanor Rosch. 1992. De cuerpo presente. Barcelona: Gedisa; Letelier, J. C. 2015. Biología del conocimiento: percepción y cognición, en Revista deSignis 23, 229-237) construidos en relación a los procesos de percepción y cognición de los animales, como nuestras propias investigaciones sobre los video- juego (Del Villar, R.; Perillán, L., Casas, R.; Orroño, M.; Campos, E.; Mora, M. Fondecyt Regular No 1030561), han demostrado que la percepción es un producto de un proceso cognitivo construido en la vida de los individuos, tanto en su interpretación de los objetos culturales o técnicos como en la vida cotidiana. De otra parte, es ésa vida cotidiana, o más concretamente, la historia sociocultural la que está implicada en la interface de procesamiento cognitivo, donde puede tratarse de una secuencialidad simple, ordenada la más de las veces como un relato secuencial, o de la articulación de varios fragmentos en varios espacios distintos en múltiples relaciones articuladoras, lo que significa decir, que los modelos enactivos como los conexionistas nos permiten diagnosticar la posibilidad de tratamiento paralelo de la información, lo que era un no- visto para la primera ciencia cognitiva que creía que el cerebro operaba como un computador o algoritmo lógico. Esta comunicación está centrada en lo que es el procesamiento cognitivo, por lo que no tomaremos aquí en cuenta todos los datos obtenidos respecto a los procesos identificatorios, las razones de uso o respecto al sentido que se le da a Internet.
Luego, debemos decir que es en dicho contexto teórico en él que se realizaron las dos investigaciones citadas, cuyo punto de partida fueron dos encuestas sociológicas en la ciudad de Santiago, en distintos períodos (en los jóvenes, 2008, 544 casos; y en los adultos, 2013, 544 casos) y construimos en ambas un Índice de tratamiento de la complejidad (cuánto cosas son posibles hacer a la vez), que se aplicó a las dos muestras intencionales, estratificada según las variables especificadas. Si bien es cierto que hay diferencias de temporalidad en la recolección de los datos, la comparación nos da indicios problematizadores de diferenciabilidades que contribuyen al diagnóstico de la existencia de distintos protocolos cognoscitivos en correlación a la variable edad de vida, que es necesario en investigaciones futuras detectar en su misma temporalidad. A partir de dichas investigaciones fue posible diferenciar dos perfiles en los jóvenes: simple (percepción de un único espacio cognoscitivo, 22% o 26% de la totalidad), y complejo (percepción de a lo menos diez espacios cognoscitivos paralelos, 29% o 25% de la totalidad). La mayoría de los jóvenes presentaron una complejidad media (cuatro espacios cognoscitivos a la vez, 46,9% de la totalidad).
En cambio en los adultos la situación fue diferente, solamente las edades de vida 30 - 35 años tienen la misma situación cognitiva que los jóvenes, a diferencia de las edades 40- 45 y 50- 55, quienes tienen hegemónicamente una simplicidad cognoscitiva. En los procesos cognitivos opera no sólo la forma de articular o relacionar fragmentos, sino que se focaliza fragmentos de lo real. También allí detectamos diferencias, los más jóvenes tendían a focalizar imágenes por sobre el texto escrito, lo que era más focalizado en los adultos de 40- 45 y 50- 55 años. En la investigación cualitativa se detectó que la simplicidad cognitiva significaba mantener un solo eje articulador, ventanas seleccionadas de una a una y quedándose en alguna; y la complejidad cognitiva significaba mantener a lo menos 10 ventanas abiertas al mismo tiempo, y pasando de una a otra en la búsqueda construyendo así una cognición coherente de archivos múltiples.
Uno de los aportes de dichas investigaciones realizadas, es que la diferencia cognitiva está más en correlación con las edades de vida que con el estrato social, y con el género, no encontrándose diferencias significativas respecto a estas variables. Las diferencias de acceso a computador tocan más a la variable estrato social, donde los sectores de menor no lo tienen, y raramente lo ocupan, pero hay un fuerte uso de Internet, en Santiago de Chile, a la navegación por celular en la realidad de Santiago de Chile, quizás debido a la precariedad del empleo, lo que los hace navegar (sobre todo facebook) para establecer posibilidades de empleo, la tasa de penetración de Internet en Chile es en el año 2016 de 72,4%, según estadísticas actuales (Sub-Secretaría Telecomunicaciones Gobierno de Chile 2015), y un 79,2% de los accesos a Internet son a través del celular, según las mismas estadísticas. Luego, las transformaciones tecnológicas pasan por las interfaces de los usuarios, lo que implica, para un desarrollo sustentable hacer coincidir las interfaces propuestas desde el punto de vista de una pragmática innovadora con aquellas de las edades de vida de los usuarios.




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* Del Villar
Centro de Estudios de la Comunicación. Instituto de Comunicación e Imagen . Universidad de Chile - CECOM/UCHILE. Ñuñoa, Santiago, Chile