Título: Re significar y reconocer a nuevos y otros referentes para mediar en las turbulencias del Mercosur
Dra.Gloria Edel Mendicoa
Profesora Consulta Titular.FSOC. UBA. Res. Nº 8174
Se asume al Mercosur como un instrumento, inspirado principalmente en establecer y consolidar relaciones comerciales y ha demostrado probadas restricciones cuando no perspectivas unilaterales y de escasos beneficios. Por ello, se hace necesario, reemplazar la idea de integrar por la de reconocer que la realidad nos devuelve una inevitable resignificación, por cuanto la decisión que conlleva es concebir que la integración no quede no solo en algunos actores y con determinadas finalidades. De ahí que en esta ponencia, se han tenido en cuenta los diversos estudios que en tal dirección se han realizado y se siguen haciendo en cuanto a dar cuenta una institucionalidad social, abrir las fronteras, y con la mirada puesta en un enfoque que pondere lo que de Sousa Santo estudia y defiende, como una epistemología del sur. El propósito es revisar cuánto de la decisión política es condición para una integración que consolide a comunidades y en ellas a nuestros países. Acerca del alcance de la integración, se trata de recuperar dimensiones analíticas diferentes a las posiciones convencionales, lo que supone la exposición del contexto organizacional, mediante la constatación de una hipótesis que analice la capacidad de la interacción entre quienes se encuentran en el debate, como también dar cuenta del sentido de la pertenencia, la participación y estabilidad del proceso democrático y hasta dónde puede llegar la cooperación y el conflicto como estrategias, en pugna constante, entre organizaciones gubernamentales y sus políticas. Estas dimensiones se desarrollarán con base a datos ya alcanzados y servirán para destacar aquellos referentes, como la mercociudades, la cual se la categoriza en el marco de las “sociologías ausentes” siguiendo al citado de Sousa Santos
Vale reiterar, lo que Errandonea señalara acerca de que la integración no se valía solo de tener una misma historia o una misma religión, sino que lo que se pone en valor es la pertenencia, densidad interaccional, la cooperación, la participación y toda referencia que asegure el sentido de ser latinoamericano. Tales aseveraciones, que fueron analizadas y contrastadas empíricamente (Mendicoa, 2004; Mendicoa, 2007) serán retomadas para dar cuenta de que en esta resignificación, el punto de encuentro es comprender otras representaciones que en este caso se las asimila en la Red Mercociudades. Desde ese lugar y con cada componente de la RED se está en presencia del territorio, en el cual se asientan quienes son “los del Mercosur”. En otras palabras, se trata de búsquedas no solo de conocimientos, sino también, de acciones que nos guíen hacia una región que reconozca sus desigualdades, sus latentes y manifiestas discriminaciones de culturas e identidades y por encima de todo, que asegure lo real de la ciudadanía, tal como exponen referentes de la escuela de Barcelona como Herrera Gómez y Castón Boyer (2003) que, sobre esta última, se ponderan tres valores: ciudadanía negada, en alusión a la niñez desamparada, ciudadanía limitada referida al rol de la mujer, y ciudadanía esperada a la cual los migrantes aspiran.
Así entonces la propuesta se orienta a un modelo de gobernanza que, en primer lugar no deje de reconocer los factores que influyen en lo que se da en llamar las turbulencias. Ello involucra a los poderes públicos y al desafío que tienen las políticas públicas para avizorar aquellas y a la par ser sostenes de otros escenarios como los que apuntan a procesos que den cuenta del reconocimiento de oportunidades que signifiquen un reto para cambiar, crecer, innovar y mejorar. Aceptar que tales retos llevan a prácticas de gobierno que son descentralizadores y a su vez coadyuvantes del fortalecimiento de los espacios multinivel. Es esa gobernanza la que destacará los acervos comunales sustanciados por las redes de confianza mutua y mediante líderes emergentes con sentido de transformación, visibilizando una política centrada en la exposición del problema y en el trabajo con el otro para resolverlo. Los gobiernos locales convocan a una reflexión sobre el impacto que en sus territorios provocan los nuevos contextos económicos y sociales de las gestiones públicas en torno a los componentes multinivel, intermunicipalidad, gobernanza en red. Tales componentes tienen por base resultados, como ya se dijo, de las investigaciones cuyo centro de análisis es la Red Mercociudades. La misma, como es sabido, está, conformada por ciudades y pueblos que se constituyen en efectivos actores del proceso de integración regional materializada por la asociación entre estados nacionales, subnacionales y localidades que, a su vez, desafían a garantizar renovadas formas de convivencia, de gestión y de participación.
Por lo expuesto, es menester considerar como objeto de estudio: una (nueva) génesis, en lugar de una transformación, para que mediante la interacción estructural se llegue a un cambio gradual pero continuo. Con ello enmarcamos el denominado enfoque “morfogenético relacional” mediante el cual la Red Mercociudades (en tanto forma y movimiento) se lo ve entrecruzado por tensiones, distensiones, intenciones y extensiones.
En ese contexto no puede evitarse tratar de alcanzar tres objetivos principales los cuales por una parte dan cuenta lo que supone o es una política pública y desde ella como eje de intervención en el marco de lo que se da en llamar las tres i (Diccionario de Políticas Públicas: 2009) que interpela tres elementos: las ideas, los intereses y las instituciones. Obviando el desarrollo particularizado de tales elementos, en función de las lógicas y dinámicas que cada una posibilita conjeturar, en tanto valores, actores y representaciones que sostienen, lo cierto es que las tres se constituyen en una forma de hacer converger enfoques de la acción pública para contrastar hipótesis que se ciernen sobre la misma unidad de análisis: la integración regional. Así es interés llevar a cabo una descripción del estado de la red como aspecto subregional dentro del bloque identificando sus potencialidades y limitaciones para la articulación de estrategias políticas que coadyuven a fortalecer su representación e institucionalidad. A la par, el otro objetivo es reconocer la viabilidad de un nuevo espacio de articulación que se materializa en la estructura de la Red por sus Unidades Temáticas y en una morfogénesis institucional en tanto estructura, cultura y acción y, finalmente, determinar el posicionamiento de la Red en los círculos de influencia y poder que se materializan en la misma y entre los espacios de representación. Se espera que el alcance de tales objetivos, posibilitarán dar cuenta de las hipótesis que se subsumen en la siguiente afirmación: la resignificación de las estrategias de integración aseguran un nuevo modelo capas ce articular el actual eje de desarrollo con el resto del territorio, con base a una estrategia articulada cuya decisión se visibilice en una visión más relacional.
Finalmente, con el amparo de los “ensamblajes globales” de Sassen (2010), revisando los indicadores de las capacidades gubernamentales y las prácticas institucionales informales se espera contribuir a repensar un proceso de articulación territorial que procure una nueva distribución de poder conducente a una regionalización simétrica y sustentable.