Resumen de ponencia
LAS RELACIONES ENTRE ARGENTINA Y EL FMI EN LAS FASES DE SOBREENDEUDAMIENTO
Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Económicas. Instituto de Investigaciones de Historia Económica y Social - IIHES/UBA (Argentina)
*Noemi Brenta
Los períodos de vigencia de acuerdos de Argentina con el FMI se caracterizan por el aumento acelerado de la deuda externa pública, que en tres ocasiones llegó al default parcial o total, tras permanecer durante cuatro años o más bajo programas del organismo.
Este trabajo aborda el análisis de esos períodos de sobreendeudamiento de Argentina, en procura de explicar los mecanismos de su vinculación con los acuerdos con el FMI.
Desde 1962, a causa del elevado crecimiento de la deuda externa pública tomada desde 1959 y de la crítica situación de vencimientos de corto plazo, los criterios cuantitativos de ejecución fijaron algún límite a la deuda externa pública en todos los acuerdos, excepto en los de 1967, 1976, 1977, 1996 y 1998. En 1967, el gobierno se obligó a financiar parcialmente con bonos la deuda externa pública; luego de este compromiso, hasta 1970, emitió ocho empréstitos en los mercados internacionales. Hasta 1983, la dictadura cívico-militar que firmó los acuerdos de 1976 y 1977 sextuplicó la deuda pública externa; y entre 1996 y 2000, ésta creció un 38%, pasando de 90 mil millones de dólares a 124 mil millones. En todos los períodos referidos Argentina estaba bajo acuerdos de alta condicionalidad con el FMI.
Esto que la fijación de criterios cuantitativos en los acuerdos del Fondo se refleja en las decisiones de las autoridades que los solicitan y suscriben. Acuerdos celebrados sin cláusula de limitación al endeudamiento externo público, fueron seguidos de fuertes expansiones de la deuda, que tarde o temprano desembocaron en crisis de pagos e intensificación del ajuste recesivo.
El enfoque monetario del balance de pagos del Fondo contempla el juego entre estas tres variables: resultado fiscal, agregados monetarios y deuda pública externa. Según este enfoque, para limitar la expansión de activos domésticos y evitar el desplazamiento del crédito al sector privado (crowding out), los déficits fiscales deben financiarse con deuda pública en los mercados de capitales internacionales. Pero los servicios de la deuda incrementan el gasto público, la recaudación tributaria cae debido a la recesión típicamente asociada a los programas del Fondo, los ingresos públicos se reducen, y el déficit fiscal aumenta, obligando a tomar más deuda, etc. Pero el modelo del Fondo no considera estas relaciones funcionales. Sus proyecciones suponen que la deuda se refinanciará permanentemente, y asumen una tasa de crecimiento del producto bruto generalmente demasiado optimista, superior a la tasa de interés de la deuda. Estos sesgos de los modelos del Fondo son bien conocidos.