Print Friendly and PDF



Resumen de ponencia
Experiencias geográficas desiguales. Una breve discusión teórica sobre la migración femenina y el hogar transnancional en Chile.

*Lina Paula Machado Magalhaes



Frente al crecimiento de la migración femenina transnacional en Chile y, en particular en la ciudad de Santiago, el presente trabajo se enmarca en un problema más general, el cual se interroga acerca de cómo la migración femenina, marcada por las desigualdades interseccionadas de género, raza, clase y nacionalidad, construye lugar/hogar en la capital del país. Por lo tanto, el primer paso de este proyecto de investigación es realizar una breve discusión teórica, desde la perspectiva de la geografía feminista, acerca del concepto de hogar y específicamente el de hogar transnacional. Sin pretender ser un estudio exhaustivo, el siguiente trabajo se propone como un primer acercamiento a conceptos y marcos analíticos clave para el estudio de la migración femenina y la producción de lugar/hogar en las sociedades de destino.

La migración femenina transnacional es un fenómeno global que gana cada vez más relevancia desde la restructuración económica neoliberal. La mayor precarización de las relaciones de trabajo, tanto en el Norte como en el Sur, ha presionado y/o posibilitado el ingreso de las mujeres en el mercado de trabajo y en la participación en la renta familiar. Eso ha generado lo que Acosta llama de “crisis del cuidado” en los países más desarrollados, y la internacionalización del cuidado remunerado, a través de la contratación de mano-de-obra migrante femenina, ha sido una de las estrategias principales adoptadas.

El fenómeno de la globalización, desde finales del siglo XX, ha provocado cambios profundos en la migración internacional, a partir del surgimiento de nuevas realidades y mayores complejidades socio-espaciales. Según Fernando Herrera Lima y Ludger Pries, la globalización ha representado una negociación constante entre los procesos sociales y los procesos espaciales (Herrera Lima y Pries, 2006 528).

En este sentido, la migración femenina a escala transnacional ha provocado una serie de retos para la investigación científica actual: cuestionamiento de los conceptos tradicionales – como espacio, lugar, hogar, familia, y matrimonio, por ejemplo –; cuestionamiento de los modelos epistemológicos y metodológicos convencionalmente utilizados; y búsqueda por nuevos conceptos y modelos que den cuenta de este fenómeno.

El creciente interés académico por la migración femenina transnacional es parte de lo que Eduardo Domenech y Andrés Pereira llaman de “segunda generación de los estudios migratorios”, es decir, de nuevas investigaciones que se desarrollan a partir de los años 90’ y en que el actor migrante gana protagonismo en el análisis de los procesos sociales (Domenech y Pereira, 2017: 88).

Desde la geografía feminista, el presente trabajo ingresa en el debate académico actual y reflexiona cómo la migración femenina transnacional – desigual, empobrecida, racializada – construye lugar/hogar en la ciudad de Santiago, Chile. Es decir, como las desigualdades marcadas por el género, la clase, la raza y la nacionalidad atraviesan las escalas geográficas, “viajan” con las migrantes y se espacializan en esta trayectoria errante. Sin embargo, esta reflexión se ubica en un proyecto de investigación más amplio que apenas comienza. En este trabajo, específicamente, inauguramos el debate teórico sobre la migración femenina y las diferentes significaciones y vueltas que la mirada feminista y transnacional ha dado al concepto de hogar en los últimos diez años. Coincidimos con Gioconda Herrera en que la migración internacional es un marco analítico estratégico para comprender la reproducción social, la familia (Herrera, 2012) – y añadiría – los procesos socio espaciales, el territorio.

Según Liliana Rivera-Sánchez, la perspectiva transnacional es una apuesta epistemológica que trata de dar cuenta de esos “campos sociales transnacionales” – en los cuales se constituyen los vínculos entre migrantes y sus familiares/hogares – a partir de la ruptura de las dicotomías clásicas en los estudios migratorios como migrante/no migrante; lugar de origen/lugar de destino. Desde la perspectiva transnacional, es posible visualizar en los “campos sociales transnacionales” el desarrollo de nuevas y viejas formas de desigualdad; la constitución de otros actores y agentes; otras formas de vinculación material y afectiva/emocional; de otros arreglos familiares y de habitar; así como nuevas formas de identificación individual y colectiva (Rivera-Sánchez, 2017: 49).

En este sentido, considero importante señalar desde donde partimos y desde donde nos ubicamos. La presente reflexión se basa ideológica, intelectual y epistemológicamente en la geografía feminista, considerada como un subcampo de la geografía, que surge en los años 70’, inspirada por la “segunda ola” feminista desarrollada en los países anglosajónicos. La geografía feminista nace de la crítica a la producción dominante de conocimiento – jerárquica, universal, objetiva y masculina – y de la propuesta por el establecimiento del género como categoría de análisis fundamental de los procesos socio-espaciales.

En este breve ejercicio teórico, partimos, primeramente, de una conceptualización y contextualización del fenómeno de la migración femenina internacional y chilena; luego, seguimos con la discusión teórica sobre el concepto de hogar y de hogar transnacional y terminamos con una breve conclusión de lo analizado. Es importante señalar la utilidad del concepto de interseccionalidad en los análisis sobre la migración femenina y hogar transnacional. Cabe recordar que más que un estudio empírico o teórico exhaustivo, el presente trabajo es un primer acercamiento conceptual al tema de la migración femenina y la construcción de hogar en la ciudad de Santiago.





......................

* Machado Magalhaes
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ecuador - FLACSO. Quito, Ecuador