Resumen de ponencia
¿Para qué el conocimiento? Reflexiones a partir de las universidades mayas comunitarias, en Guatemala
*Ligia Zuncette Pelaez Aldana
¿Para qué el conocimiento?
Reflexiones a partir de las universidades mayas comunitarias, en Guatemala
Resumen
En Guatemala se impulsan dos universidades mayas comunitarias: La Universidad Ixil (U-Ixil) y la Universidad Maya Kaqchikel; ambas con varias sedes en distintos municipios de los Departamentos de Quiché (zona ixil) y Chimaltenango y Sacatepéquez (zona kaqchikel), respectivamente. La U-Ixil es una “universidad sin paredes” que funciona desde el año 2011; mientras la Universidad Maya Kaqchikel comienza sus labores en 2014, con el propósito de ofrecer una formación para que los jóvenes (hombres y mujeres) se constituyen en “emprendedores y no empleados, gestores y sujetos de sus propios destinos y no objetos del destino”; a través del modelo de comunidades de aprendizaje buscan generar un nuevo paradigma del ‘buen vivir’ desde la visión, práctica y ciencia de la cultura Maya Kaqchikel.
Ambas experiencias forman parte de una investigación orientada a visibilizar y reflexionar sobre aquellos esfuerzos que han realizado y realizan un grupo de intelectuales (hombres y mujeres) que ponen en el centro de su práctica profesional, praxis social y/o activismo político la relación de las lenguas con la educación y otros procesos relacionados con la escritura y la producción cultural, y desde allí participan en la formación –técnica, política y/o artística- de nuevas generaciones. Desde esta perspectiva, se trata de personas letradas que parten de elementos propios como las lenguas y los saberes que éstas conllevan como eje de su diferenciación ante la colonialidad (colonialismo interno, capitalismo global), cuyo agenciamiento o gestión busca una participación en la redistribución del poder sociocultural y político, desde la reapropiación de su pertenencia originaria.
La interacción entre organización social y avance intelectual en el capitalismo se asocia con el surgimiento de ingenieros, economistas, empresarios, abogados, publicistas… a quienes Gramsci visualiza a estos intelectuales como orgánicamente creados por esas prácticas sociales y conscientes de esa función. Mientras que se refiere a intelectuales tradicionales como independientes de las clases dominantes y al servicio del conjunto de la sociedad. Sin embargo, cree que también es posible que un sistema social más igualitario y democrático genere sus propios intelectuales ‘orgánicos’, es decir, no solo procedentes de las clases trabajadoras sino integrados en relaciones sociales emancipadoras. En este sentido, planteaba la importancia del papel de las instituciones educativas universales y del partido, entendido como una herramienta de socialización, que transforma el entorno colectivo en el que se produce el trabajo intelectual.
Siguiendo este hilo de argumentación, considero que el acceso a la universidad para los indígenas ha ido generando precisamente esto que Gramsci señalaba abstractamente, aunque él lo imaginaba a través de la intervención del partido, que paulatinamente iría generando relaciones sociales mediante las cuales la clase trabajadora se emanciparía a sí misma. Esta no es una mera fijación antojadiza, sino proviene de constatar que existen profesionales provenientes de referentes culturales mayas que llevan a cabo prácticas intelectuales para resituarse ellas y ellos mismos en la redistribución del poder en las sociedades donde se desenvuelven. Es en este sentido que me atrevo a visualizarlos como ‘intelectuales orgánicos’; situados en una pertenencia ético-cultural y lingüística originaria para participar en distintas esferas de la vida social y política, incluyendo la academia.
El estudio busca aproximarse a conocer cuál es el aporte que estos intelectuales mayas letrados ofrecen a las propuestas descolonizadoras contemporáneas; y para esto se recopilan sus trayectorias con el propósito de saber: 1) Cómo se fue constituyendo este ‘sujeto’ [maya letrado]; 2) Cuáles han sido y son sus principales influencias y conexiones; 3) Cuáles son sus planteamientos, sus posicionamientos políticos y cómo los llevan a la práctica; y 4) Qué horizonte vislumbran en la vinculación del campo intelectual y la política.
En enfoque del estudio está en las prácticas intelectuales que están generando ‘nuevos sentidos políticos’, los cuales entendiendo como aquellos procesos que cuestionan las formas convencionales instituidas que proceden de esquemas categoriales e ideológicos cerrados, impuestos desde distintos ámbitos dentro de los cuales nos encontramos inmersos, incluidos estos sujetos; pero, que a pesar de eso, pugnan de una manera u otra por una participación desde los referentes propios para reposicionarse en los entramados sociales de una manera distinta. Es decir, se seleccionan sujetos y procesos que intervienen en la construcción de miradas y acciones que irrumpen, cuestionan y/o son tangenciales a las lógicas institucionalizadas y se articulan a discursos y prácticas políticas y educativas diversas, quizá unas que se podrían nombrar como contestatarias o ‘descolonizadoras’, entendiendo este concepto no como consigna epistémica sino como un proceso analítico deconstructivo, que va desde el propio accionar hacia afuera y viceversa, mediante un proceso reflexivo .
En esta ponencia se presentan estas dos iniciativas comunitarias. En primer lugar para visibilizar estos esfuerzos que se realizan desde las localidades; y, seguidamente, para desde estas propuestas llevar a cabo algunas reflexiones sobre el para qué se produce conocimiento y el papel que tienen las universidades en atender las necesidades técnicas, sociales y políticas de las poblaciones. Se intenta discutir sobre la pertinencia de esta modalidad, que parte de sus lenguas y prácticas originarias, teniendo en cuenta el “buen vivir” de los pobladores de sus comunidades; contrastada e inserta en un contexto que privilegia una educación superior concentrada en las ciudades y vinculada al modelo productivo neoliberal.