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Resumen de ponencia
LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN/DESDE/ PARA EL CAMPO. En torno a las trayectorias educativas de la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra del Movimiento Nacional Campesino-Indígena

*Maria Luz Gómez
*Marta Lia Greco
*Rocio Daniela Peterle



Asumir la educación superior no sólo como un bien social y público sino también como un derecho humano implica el dar cuenta de las formas en que las instituciones del Estado garantizan el acceso al mismo, la permanencia y el egreso de todas y todos aquellos que deseen continuar estudios.
Entendiendo esto, nos interesa re pensar y analizar la experiencia educativa de la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST), perteneciente al Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), de la provincia de Mendoza, en sus proyectos vinculados con el acceso a la educación de nivel superior.
La UST-MNCI es un movimiento social y político que tiene entre sus objetivos y compromisos la lucha por la reforma agraria popular, la soberanía alimentaria y la justicia social. Desde estos pilares/horizontes comprende que los procesos educativos y sus propuestas pedagógicas no pueden estar disociadas de los mismos, por lo que, la educación, entendida como “práctica política”, cumple un rol transformador y crítico de los modelos políticos, económicos, sociales, culturales que rigen el sistema capitalista. De esta manera, los debates educativos de esta organización ponen en tensión los paradigmas de investigación educativa más tradicionales y sus modelos pedagógicos para pensar de forma “crítica” una educación emancipadora que responda a las necesidades y particularidades de la comunidad campesino-indígena, es decir, pensar/construir/crear una educación en/desde/para el campo.
Para contextualizar, conviene realizar una breve referencia a las trayectorias educativas que esta organización lleva adelante. En abril del 2009, la UST-MNCI inicia un proceso de debate e investigación con el objetivo de problematizar la educación en el campo, construir otra forma de comprender y llevar adelante procesos pedagógicos en las comunidades campesinas de la provincia de Mendoza que consideren sus características propias y pongan en valor sus saberes para así evitar el desarraigo y dar respuestas a las problemáticas de la comunidad. Este proceso de estudio, análisis y diagnósticos territoriales permitió consolidar, en el año 2011, la Escuela Campesina de Agroecología sobre la base de principios pedagógicos sustentados en la Alternancia que ponen en valor tiempos y lógicas organizativas que respeten la identidad de las y los sujetos, habitantes de comunidades campesinas-indígenas (así, la alternancia sostiene dos Tiempos fundamentales que dialogan entre sí: “Tiempo Escuela” -donde se desarrolla el momento presencial- y “Tiempo Comunidad” -donde el estudio, investigación e intervención continúa en los territorios-). En ese momento, se hizo foco en el acceso a la educación secundaria para jóvenes y adultos campesinos/as entendiendo que los procesos de educación no pueden estar desvinculados de la vida, de las experiencias y de las trayectorias histórico y sociales que impregnan el campo. Luego, dando continuidad al proceso de investigación y reflexión en torno a la educación, comenzó a surgir por parte de egresados/as, como así también de familias campesinas, la necesidad de acceder a la educación superior con principios pedagógicos propios y pertinentes a los territorios. Por lo que, en el 2016, en un proceso de estudio y evaluación permanente, se dio inicio a la Tecnicatura de Economía Social y Desarrollo Local. Dicha carrera surgió de la necesidad propia del territorio de profundizar y profesionalizar los procesos productivos para avanzar en la comercialización de las producciones campesinas partiendo del análisis crítico del modelo de agricultura industrial representado por los intereses del capital —los agronegocios— y la reflexión en torno al fortalecimiento de la agricultura campesina. Una vez asumido el desafío de disputar los espacios de formación y producción de conocimiento en el nivel superior, surgió la pregunta en torno a las y los sujetos que llevan adelante los procesos educativos en el campo por lo que la UST-MNCI comenzó en el 2017 a construir una propuesta de formación para educadores/as campesinos/as dando origen al Profesorado de Educación Primaria con Orientación “Campesina-Indígena” (categoría que señalamos identificando sus tensión con la de “ruralidad”).
A partir de esta “memoria”, podemos reconocer cómo esta propuesta educativa se ha consolidado y ha dado respuestas a la comunidad. Pero, además, nos permite pensar en los desafíos que hoy presenta no sólo en cuanto a la profundización de sus procesos pedagógicos sino también en torno a las implicancias que la ampliación de su oferta educativa conlleva en el “acceso” a la educación superior en el campo. En este sentido, a partir de la propuesta educativa de la UST-MNCI, este trabajo propone pensar algunas preguntas en torno a, por un lado, la relación entre el Estado, las instituciones de educación superior, las organizaciones sociales y los territorios; y, por otro, la necesidad de continuar repensando los modelos educativos que desde nuestra realidad latinoamericana, en este momento histórico, permiten la emancipación social.
Como explica Daniel Mato (2017), el sistema educativo superior en América Latina continúa excluyendo de sus espacios a muchas comunidades (especialmente, campesinas, indígenas, afrodescendientes) ya que, salvo algunas excepciones, no ha dejado de ser un sistemas constituido por “instituciones rígidamente monoculturales, cuyos programas de formación no incluyen los conocimientos, lenguas, visiones de mundo, propuestas de futuro, y modos de aprendizaje y de producción de conocimientos de esos pueblos.” Entendiendo esto, consideramos que garantizar la educación superior en el campo implica como desafío el reconfigurar la relación entre la comunidad, la universidad y el Estado, ya que no puede pensarse solo en propuestas que “incluyan” estudiantes campesino-indígenas en las “instituciones” universitarias tradicionales sino, como comenta Sousa Santos (2006), el reconocimiento de diferentes formas del “saber”, es decir, el reconocimiento de nuevas/otras formas de producir conocimiento que se realizan en otros tiempos y espacios. En este sentido, se vuelve necesario repensar los territorios y los espacios en los que se construye y desarrolla el saber entendiendo que las lógicas del campo requieren de propuestas que asuman la cotidianeidad y la contextualidad.
La trayectoria educativa de la UST-MNCI de Mendoza, en proceso de reflexión continua, habilita la pregunta en torno a las formas en las que la educación superior puede garantizarse y desarrollarse en los territorios campesinos-indígenas, y sitúa el debate en lo que a “prácticas educativas” concretas se refiere. Es decir, no se pretende pensar esta experiencia como un ejemplo de “extensión” universitaria sino como una práctica concreta de educación superior en/para/desde el territorio en la cual intentan construirse nuevos modelos políticos-pedagógicos que garanticen el derecho a la educación, se reconozcan diversas voces y se piensen las posibilidades de emancipación social no sólo a partir de la producción de conocimiento sino también de la formación sujetos políticos conscientes y críticos de las realidad que habitan.




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* Gómez
Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST) - Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI). Mendoza, Argentina

* Greco
Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST) - Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI). Mendoza, Argentina

* Peterle
Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST) - Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI). Mendoza, Argentina