En término generales, las ciencias sociales “privilegian al individuo, hacen suyas las libertades humanas y fundamentales de expresión, conciencia y asociación […]” (Anderson, 2000, p. 202). Así, surge el interés por establecer, como a través del diseño curricular, puede una institución educativa promover que sus estudiantes (futuros egresados), en su rol de ciudadanos, y al servicio de una comunidad, puedan “aspirar a una libertad positiva […], es decir una libertad que contribuya no solo al despliegue del interés propio sino a metas colectivas que correspondan a las aspiraciones de una sociedad verdaderamente humana” [Bejarano, 2000, p. 14].
Bajo este marco, la Universidad Nacional Abierta y a Distancia - UNAD, institución referente en la formación bajo metodología virtual en Colombia, durante los últimos años ha iniciado un proceso de transformación del diseño curricular de los programas que soportan su oferta académica. Estos programas académicos recogen diferentes disciplinas, en el nivel de formación: tecnológico, universitario y postgradual. Sin embargo, en este ejercicio de reflexión se establecerá el diálogo entre el programa de Ciencia Política, en proceso de aprobación y el programa de Economía, cuya oferta se inició en 2016, con el fin de evidenciar la vigencia y la pertinencia de la nueva apuesta curricular de la UNAD. Esta última se soporta en el diseño de currículos que toman como eje el concepto de núcleo problémico “o unidades integradoras que posibilitan […] procesos de articulación entre los saberes alrededor de objetos de transformación […] que garanticen la síntesis creativa entre la teoría y la práctica” (UNAD, 2011, p. 96), cuya fuente de identificación yace en las demandas y las necesidades presentes en el contexto regional/local y el disciplinar.
La Ciencia Política y la Ciencia Económica son ciencias sociales cuyo objeto de estudio está dado desde las relaciones que se producen al interior de una comunidad. Esto es las relaciones hombre-hombre enmarcadas por un contexto de poder o un entramado económico. En específico, se distingue el énfasis dado por la Ciencia Política a las relaciones de poder que se suscitan en los distintos niveles de poder entre los individuos, las instituciones y los dirigentes (Bobbio, 1985; O´donell, 2010) y las que se generan al interior del proceso del proceso económico (Cuevas, 1997), para el caso de la Economía. Luego, ¿cómo puede darse un rompimiento a la forma convencional de diseño curricular para este tipo de programas? y en complemento, ¿cómo puede una disciplina, como la Ciencia Política y la Economía, propiciar cambios en los constructos derivados de las formas tradicionales de concebir las relaciones al interior de la sociedad?. Esto último, es gran relevancia sí se consideran los retos de la formación bajo un esquema de virtualidad, dado que representa la única opción para aquellas personas que no pueden acceder a la educación impartida bajo el sistema de educación presencial.
Así, considerando el reto de establecer la articulación entre las necesidades de la sociedad, la academia, la función comunitaria y el desarrollo regional, el diseño curricular para los programas académicos en referencia se sustentó en tres etapas: i) etapa 1, bajo la cual se realizó la identificación de las situaciones críticas, entendidas como los hechos o las circunstancias, que han impedido el logro de un desarrollo humano y económico sostenible; ii) etapa 2 - en ésta se clasificaron las situaciones críticas identificadas previamente en cuatro subsistemas: social, económico, político y ambiental/tecnológico y iii) etapa 3, bajo ésta se procedió a identificar y argumentar los núcleos problémicos (NP), cuya articulación descansa en un núcleo integrador de problema (NIP).
Es ese marco para el programa de Ciencia Política; el desarrollo particular de la teoría contemporánea de la Ciencia Política y particularmente el análisis político emergente, es lo que va a marcar la pauta y la base teórica orientadora para su diseño, la cual presenta la necesidad del replanteamiento disciplinar desde teorías propias del sur que responda a las sinergias propias del desarrollo del Estado nación y del poder en Latinoamérica y en particular en Colombia. En donde se plantea la necesidad de recoger los saberes del sur, que permitan entender las problemáticas globales que enfrenta el mundo en la actualidad, partiendo del análisis y crítica de un modelo económico que impacta en el desarrollo de la propia esencia humana (UNAD, 2017). De igual manera, es necesario resaltar que la Ciencia Política, tanto nacional como internacional, requiere de una profunda revisión de sus principios, postulados y normatividades en el contexto de la descolonización de los Estados y de todos sus procesos, todavía profundamente coloniales en el sentido que plantea (Quijano, 2014).
Teniendo en cuenta este contexto se propuso para el programa tres núcleos problémicos. En primera instancia se ubica el núcleo Teoría política emergente, una epistemología desde el sur: A través de este NP se aborda la problemática de pensar el desarrollo y el discurso político, logrando establecer diálogos de saberes que permitan orientar la formación del Politólogo hacia la construcción de nuevos modelos que contribuyan a la construcción epistemológica de la disciplina desde Latinoamérica, con teorías que respondan a la idiosincrasia propia de región, siendo base la teoría de la epistemología del sur. El segundo NP - Participación ciudadana y transformación local para una administración pública transparente y garante de Derechos busca trazar como elemento fundamental la participación de la sociedad como elemento garante del accionar del Estado, que responda a los intereses y a la Garantía de los Derechos Fundamentales de los ciudadanos; el tercer y último NP - Nuevo orden Global, Nuevos actores y Problemáticas transnacionales busca profundizar en el estudio de las relaciones internacionales, tomando como punto de partida la realidad de los países que enfrentan problemas comunes y que conforman el denominado Sur global. Estos tres núcleos convergen en el NIP - Modelos alternativos de desarrollo para responder a problemáticas en el entorno Global, regional y local.
Por su parte, el diseño del Programa de Economía partió de cuestionar el principio de actuación de todo agente económico: el principio de racionalidad económica; el cual se soporta en procesos individuales, no colectivos de maximización, privilegiando “el egoísmo, el utilitarismo y la eficiencia” (Bejarano, 2000, p. 13), en contraposición con “la formación de los valores y la aparición y la evolución de la ética social […], junto con el funcionamiento de los mercados y otras instituciones [Sen, 2013, p. 355]. En este sentido, se trazaron tres ejes núcleos problémicos con el fin de lograr generar, sin romper con la teoría económica, una aproximación a un principio de racionalidad económica que permita que el economista, no solo realice la interpretación de los fenómenos ocurridos y presentes, sino que se convierta en actor principal en los procesos de transformación y en la apuesta de modelos alternativos de desarrollo económico, que soportados en el desarrollo humano, permitan que el ser humano y las comunidades ocupen un lugar destacado a través del despliegue de sus potencialidades. Así, los núcleos planteados, parten desde la concepción misma del proceso económico, superando las posturas tradicionales de crecimiento y desarrollo económico para incorporar la autogestión de la comunidad, en conjunción con los servicios prestados por el ecosistema (NP 1: El desarrollo económico al servicio del bienestar social, mediante la autogestión comunitaria con responsabilidad ambiental). Otro elemento en consideración, es el retomar otras formas de relación entre los agentes económicos, donde adicional al proceso de maximización, tomen en cuenta a la comunidad como un espacio alternativo para la organización de la actividad económica, atendiendo nuevas formas del proceso económico, basadas nuevos modelos de gestión de los recursos económicos (asociatividad) e institucionalización de lo económico (NP 2: La economía solidaria como alternativa para el desarrollo regional en un contexto globalizado). El Programa, de igual forma, aboga por fortalecer la relación entre lo público y privado; esto es entre el agente económico tradicional, parte de una comunidad y el Estado, como garante de los derechos y las libertades individuales (NP 3: Modelos de desarrollo alternativos desde lo público y lo privado). En conjunto, lo anterior, permite establecer como eje articulador: la esencia solidaria garante del desarrollo humano, económico e institucional sostenible (NIP).
Así, los diseños curriculares planteados permiten, desde la Ciencia Política y Económica, la institucionalización de la disciplina en el ámbito nacional e impactar en las regiones como disciplinas transformadoras de la cultura política y el desarrollo económico, al brindar respuesta a las problemáticas de los territorios.
Bibliografía
Anderson, L. (2000). Las ciencias sociales bajo presión. Rev. Economía Institucional, 2, I sem, Bogotá, p. 197 – 203.
Bejarano, J. (2000). Ética y economía. Rev. Economía del Rosario, 3(1), p. 11-14, Bogotá.
Bobbio, N. Ciencia Política. Diccionario de Política, México, Siglo XXI Ed. 1985, Tomo 1, p. 255-263.
Cuevas, H. (1997). Introducción a la Economía. U. Externado, Bogotá.
O’donnell G. (2010), Democracia, agencia y estado. Buenos Aires.
Quijano, A. (2014). Colonialidad del poder y clasificación social. En Cuestiones y horizontes- CLACSO. Buenos Aires.
Rivera, Y. (2015). Documento Maestro Programa de Economía. UNAD, Bogotá.
Rodríguez, C. (2017). Documento Maestro Programa de Ciencia Política. UNAD, Bogotá.
Sen, A. (2013). Desarrollo y libertad. Ed. Planeta Colombiana S.A., Bogotá.
UNAD (2011). Proyecto Académico Pedagógico Solidario. Ed. Hispanoamericanas Ltda., Bogotá.