El Noviembre de 2015 se hace público el Estatuto del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis (GTANW). Tratase de aquí empezar un análisis de este proceso que contiene de formación de estructuras y organizaciones de las distintos niveles de gobierno; referencias a declaraciones y tratados internacionales firmados por Perú; restricciones, condiciones y orientaciones para la relación con el estado, empresas y otros actores; descripciones sobre los límites territoriales y la proyección del espacio y la relación con la naturaleza; y sobretodo diversas referencias a lo que hace sagrado del territorio, los seres, deidades y conocimientos, tomados aquí como filosofía política para la organización de la reproducción de la vida. Por lo tanto, es necesario investigar las razones históricas y las transformaciones en largas duraciones que resultan en los marcos espacio-temporales que señalan conflictos civilizatórios, epistémicos e cosmológicos entre pueblos y naciones.
Se convoca el Segundo Paro Amazónico para el día 9 de abril de 2009, con punto de encuentro en la Estación de Bombeo N° 6 del Oleoducto Norperuano, el puente Corral Quemado y la carretera Fernando Belaunde a la altura de la llamada “Curva del Diablo”. Pasados 57 días seguían bloqueadas las rutas para la Provincia de Condorcanqui, región Amazonas, no resultando efectivo ningún intento de establecer mesas de negociación. El día 5 de junio los indígenas y población organizada en las localidades del Paro fueron atacados por la policía durante la madrugada, pero la acción logro revertirse en contra de los efectivos policiales que tuvieron de retirarse. Al terminar el día de masacre en Bagua y Bagua Grande, se sumaban más de 100 personas detenidas, 34 personas muertas según la Defensoría del Pueblo, 205 heridas, entre policías, indígenas, o personas no involucradas en el conflicto, aunque se puede decir que para la población no habría forma de no estar involucrada. Esto evidencia la postura del Estado frente a la Amazonía y las poblaciones indígenas amazónicas. Tales conflictos en la Amazonía peruana ocurren por la gran presión ejercida sobre el conjunto de las amazonías, siendo el Perú el país con mayor parte de su territorio amazónico ocupado por los lotes petroleros: 84 % o 659.937 km². Además, 66,3% de los territorios indígenas amazónicos reconocidos por el estado está superpuesto por lotes petroleros.
Los conflictos mineros y de los hidrocarburos pueden ser analizados desde sus implicaciones directa y indirectas, pero se plasman en la realidad sobreponiéndose a otras actividades productivas y de reproducción socla. Nos evidencia la cadena compleja de la explotación de la materia-energía, su circulación, realización como mercancía y aporte en capital, su procesamiento-transformación y circulación en el mundo como mercancía. Se destacan uno de los elementos fundamentales: la energía. Se proyectan para la Cuenca del Río Marañón cerca de 30 presas hidroeléctricas, de las cuales 20 se declaran de “interés nacional y social” por el Decreto Supremo D.S. N° 020-2011-EM.
La convergencia, entre el lenguaje hegemónico y los discursos de los códigos normativos del Estado, con la cosmologia Wampis, en contexto de múltiples y variados conflictos históricos nos presentan cuestiones acerca de las relaciones entre los referenciales políticos de diferentes mundos. Este pueblo en el presente momento se enfrenta a mineradores ilegales y/o artesanales, así como las mineras industriales – sobretodo en la Cordillera del Condor, frontera con Ecuador - y a la vez está ubicado en una de las fronteras de colonización de la Amazonía, sea por las presas hidroeléctricas, oleoductos, puntos de extracción de petróleo y gas, u otras actividades económicas que hacen de este espacio área densa de la conflictividad contemporánea en América Latina.
Los Wampis - conocidos por su tradición guerrera - en los último 30 años participaron de guerras en la frontera en apoyo al Estado peruano, soportaron y resistieron al Masacre de Bagua o el Baguazo, a la militarización, e en su milenaria historia reinventan sus prácticas para seguir existiendo. Así, apartados de la exotización de la mirada colonial y pornográfica del ajeno moderno, manejan éticas y morales de su propria filosofía política, de su división social de trabajo, de los vínculos que le hacen colectividad y sociedad. La identidad Wampis está fuertemente vinculada a las cuencas de los Ríos Kanus (Santiago) , Kankaim (Morona), Cenepa, entre otros cursos de agua, ríos, cochas, ecosistemas y nichos ecológicos diversos, suelos, cerros, cuevas, bosques, fauna, aire, paisajes, subsuelo, quebradas, nacientes, y otras formaciones naturales apropiadas y significadas socialmente como parte de su identidad y espiritualidad determinante de su filosofía política y cultura que durante siglos convive con este territorio y la amazonía.