En Ciencias Sociales, se abren grandes debates que comienzan de conceptos relacionales que la comunidad académica comienza a validar como importantes para ser observados, intervenidos, investigados.
Así en los últimos años han devenido profusas investigaciones que vinculan género y ciudadanía; multiculturalidad y ciudadanía; migración y ciudadanía y una larga lista donde se entiende que el estudio de estos sujetos sociales vinculados al ejercicio de los derechos ciudadanos traerá conclusiones socialmente relevantes sobre los conceptos planteados.
Lo anterior no ocurre al vincular ciudadanía y discapacidad. La investigación en esta materia es comparativamente escasa y sobre todo aún bastante teñida por un enfoque biomédico, o, dicho de otra forma, la persona con discapacidad está lo suficientemente aún biomedicalizada como para ocuparnos de su relación con el ejercicio de la ciudadanía.
Si el énfasis está puesto en una patología de una persona, se diluye toda posibilidad de construcción de un sujeto social, pero más aún, si la eliminación de la deficiencia y la consecuente normalización, se establece como condición previa para validación de una persona; tenemos como consecuencia la anulación de muchas de ellas, y, por ende, cualquier posibilidad de participación social gravitante y mucho menos del ejercicio de los derechos ciudadanos.
La verdad sea dicha: al menos en aspectos formales, los Estados latinoamericanos han dado por superado el enfoque biomédico en discapacidad para avanzar hacia un modelo Social o modelo de Derechos Humanos en Discapacidad. Según esta concepción, las deficiencias físicas, mentales o sensoriales, no desaparecen, pero es entienden sólo en relación con el entorno que puede aminorar o agravar la condición de salud.
En la definición clásica de la ciudadanía sólo se establece a la clase como un factor determinante, pero como ya se ha visto, la discapacidad actúa como un factor “posmaterial” invisible dado que, sin los ajustes razonables y apoyos necesarios, no hay libertad posible para el ejercicio de la autonomía, como tampoco podríamos hablar de un status de igualdad, dada la misma ausencia de estos sistemas.
Cuando hablamos de Chile, nos enfrentamos a un Estado de Bienestar Liberal que es aquel que garantiza mínimos de bienestar bajo la lógica de una prueba de medios, que se traduce en focalización en la provisión de derechos sociales (subsidios, pensiones, subsidio a la demanda en educación, entre otras materias.
En esta “atrofia” de la ciudadanía social, el mercado y la familia avanzan y el Estado se repliega.
Lo anterior, como ya hemos dicho tiene consecuencias en cuanto a la construcción de ciudadanía de una persona las personas en situación de discapacidad en cuanto a la capacidad efectiva de ejercerla en las dos dimensiones más relevantes: igualdad y libertad.
¿Es viable pensar, por ejemplo, una sociedad civil con discapacidad empoderada, basada en la autonomía, la autodependencia?
¿Qué tan iguales son las personas con discapacidad, si no cuentan con los apoyos y ajustes razonables para el ejercicio de la autonomía?
Los iguales serían entonces, quienes “están en condiciones” de participar de esa comunidad de iguales, unidos por lazos de una solidaridad benefactora más que por derechos sociales que nos hacen parte de una comunidad política.
¿Es posible hablar de comunidad política de las personas con discapacidad que propicie un movimiento social robusto, si se comienza desde una desigualdad intrínseca?
¿Es posible pensar a los ciudadanos y ciudadanas con discapacidad, ejerciendo sus derechos civiles, políticos y sociales en plenitud en tiempos donde reina la focalización de las políticas públicas y aún predomina el modelo biomédico muchos ámbitos de la discapacidad pese a la adscripción al enfoque de DDHH de Estados como Chile y Argentina?
Estas son las preguntas que guían la ponencia, en el entendido que la invisibilización de este colectivo debe ser combatida en espacios de discusión académico política, en que Clacso en su dimensión de caja de resonancia latinoamericanista, juega un papel fundamental.