La Iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días, la Iglesia Adventista del séptimo día y los Testigos de Jehová son instituciones religiosas minoritarias en México incluidas en el grupo bíblica diferente de evangélica. Estas iglesias fueron organizadas en el siglo XIX, en 1830, 1840 y 1881 respectivamente, y surgieron en distintos puntos de los Estados Unidos de América, donde actualmente cada una tiene su sede central.
En México tienen presencia desde finales del siglo XIX y su consolidación se hace patente en algunas regiones del país. Se evidencian numéricamente cuando aparecen en el Censo del 2000 a partir de una pregunta abierta sobre adscripción religiosa y en el Censo del 2010 a partir de la clasificación de Bíblica diferente de evangélica. Esta clasificación responde al origen o influencia protestante, también llamadas para cristianas o para protestantes, que además de tener la Biblia como libro sagrado incluyen otros textos normativos para su creencia y práctica religiosa que los complementan, rectifican o interpretan de manera particular.
En el año 2000 se puede constatar su presencia diferenciada en el campo religioso mexicano. Estas tres iglesias en conjunto representan en el 2000 el 2.07% de la disidencia religiosa, apareciendo en el cuarto lugar en las preferencias religiosas, después de católicos, protestantes y evangélicas, y sin religión. Los Testigos de Jehová representaban una mayoría de adeptos dentro del grupo con el 1.25%, seguidos de los Adventistas con un 0.58% y los Mormones con el 0.24% de representación.
Distintas estrategias de expansión los caracteriza, por ejemplo, los adventistas se ubican en su mayoría en el sureste de México destacándose los estados Chiapas, Tabasco, Veracruz, y Quintana Roo. En el 2010, las bíblicas diferentes de evangélicas representaban el 2.26% del total de la población del país. Atendiendo a su distribución porcentual, siguen siendo los Testigos de Jehová los que tienen mayor presencia con el 1.39% del total, seguidos de los adventistas con 0.59% y de los mormones con el 0.28%, (INEGI; 2011), evidenciando un crecimiento con relación al censo del 2000.A nivel territorial hay una amplia dispersión pero son notables en las zonas fronterizas, destacándose en la frontera norte (Baja California) y en el sur-sureste, con algunas tendencias propias de las religiones.
A partir de este contexto esta ponencia intenta describir cómo se configura este grupo religioso en el campo religioso mexicano a partir del análisis los datos cuantitativos de la Encuesta Nacional sobre Creencias y Prácticas Religiosas (ENCREER,RIFREN 2016) respondiendo básicamente a: ¿Cuáles son las creencias y prácticas que distingue a las iglesias que integran este grupo? ¿Cómo se han configurado como grupo religioso?
A partir de los datos podemos inferir que 4 de cada 10 bíblicos han cambiado de religión, y presentan una fuerte adscripción religiosa con una tendencia a pertenecer a la misma religión dentro dela familia. Son radicales en su pertenencia religiosa, 99.3% señaló no pertenecer a otro culto, lo que se vuelve una característica que distingue su identificación religiosa, la exclusividad en la adscripción religiosa.
Por otra parte, 6 de cada 10 personas de este grupo censal se consideran creyentes por convicción, cifra superior a los otros grupos religiosos en esta identificación. Una minoría, el 16.1% se identifica como practicante y, por tradición el 10.7%. Sólo el 8.3% se identificó como creyente a su manera. Esta identificación por convicción, supone un alto grado de compromiso y es superior a todos los grupos religiosos representados en ENCREER; los católicos que se identifican por convicción sólo representan el 26.9%, los evangélicos el 49.8% y los sin religión el 2.2%. Pudiera significar esto una característica de los grupos no católicos y en especial, de las bíblicas diferentes de evangélicas que los distingue de otros grupos religiosos. Las convicciones en las creencias y en las prácticas religiosas de este grupo se vuelve así una característica diferenciadora de su identidad religiosa.
La adhesión a este tipo de iglesias hace que sus creyentes asuman prácticas diferenciadas de otras religiones, por ejemplo, casi el 90% de los creyentes hacen lectura y estudios bíblicos, y dijeron casi en tu totalidad, no tener altar en casa y no creer en la virgen de Guadalupe. Realizan prácticas guiadas por creencias fundamentalistas que aseguran la salvación. También están las creencias, donde los bíblicos siguen teniendo una concepción tradicional del cristianismo, el 99.1% asegura creer en Dios o un ser supremo y consideran la Biblia como fuente de verdad absoluta en un 88.9%, dando crédito a los propios fundamentos de creación de sus iglesias. Aunque podemos situar algunas novedades en las creencias señaladas a partir de ENCREER, 2016 que pueden sugerir pequeños síntomas de multiplicidad religiosa al hablar de creencias en la reencarnación, en fantasmas, aparecidos, espíritus chocarreros, con contacto con extraterrestre, tal vez propias del proceso paulatino de conversión religiosa.
Por otra parte, podemos inferir que frente a los valores de la pluralidad, los derechos humanos, la educación y la moral sexual, los bíblicos tienen una tendencia conservadora. Respetan los derechos a la igualdad, más del 80% consideran que todos debemos tener los mismos derechos ciudadanos, aceptando la diversidad religiosa, pero con relación a los otros temas, sus percepciones no son representativas ni en la mitad de encuestados. Con relación a la escuela privilegian la enseñanza sobre sexualidad (6 de cada 10 respondieron afirmativamente) y los contenidos de género en los libros de textos (5 de cada 10 lo señaló) por encima de otras ritualidades que indican el respeto por la diversidad cultural, por ejemplo la celebración de festividades tradicionales ligadas a los religioso como misas de graduación, pastorelas (23.2%) y la celebración de altares de muertos (22.4%).
Con relación a las libertades y la moral sexual, no son nada tolerantes con la diferencia, sólo 1 de cada 10 está de acuerdo con la ley del matrimonio entre parejas del mismo sexo, garantías ya establecidas por la ley en muchos estados de la república, al igual que con el derecho de las parejas homosexuales a tener hijos. Relacionado a estos temas, sólo 2 de cada 10 personas consideran que el aborto no sea perseguido por la ley.
La mayoría de los que pertenecen a las bíblicas diferentes de evangélicas distingue la cuestión religiosa de la cuestión política, solo 2 de cada 10 consideran que las religiones participen abiertamente en política electoral y sólo 5.5% están de acuerdo con que los candidatos a elección popular usen símbolos y recursos religiosos para ganar votos, una tendencia visible a subrayar el carácter laico del Estado.
En resumen, podemos decir que las bíblicas diferentes de evangélicos en México (Adventistas, Testigos y Mormones) son iglesias consolidadas dentro de las minorías religiosas con un proyecto de expansión en el país. Estas iglesias no son homogéneas y no poseen un mismo patrón de asentamiento en las localidades donde tienen presencia, aunque compartan territorio. Es decir, en algunos territorios con diversidad religiosa, estos tres grupos conviven en estos espacios aunque no se relacionen entre sí y compiten en el mercado de fieles.