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Resumen de ponencia
Contenidos alimentarios en los medios de comunicación masivos: el caso de la prensa online chilena.

*Ruben Sanchez Sabate



El contenido sobre materia alimentaria presente en los medios de comunicación de masas ha ido en aumento en las dos últimas décadas (Contreras & Gracia Arnaiz 2005, p.16; Koldobsky, Daniela 2011, p.15; Narváez 2013). Ya sea en forma de noticias informativas que tratan el hambre, el vaivén de los precios de los alimentos básicos como el maíz, o el desarrollo de la agricultura ecológica; ya sea en forma de artículos de opinión que argumentan a favor o en contra de los transgénicos o de los nuevos hábitos de comer promovidos por la industria alimentaria; o ya sea en forma de “soft news” o “infotainment” para hablar de cocina local y extranjera, nutrición y dietas para todo(s), la realidad es que los discursos alimentarios son el pan de cada día en televisión, radio, prensa y medios digitales.
En la actualidad se considera el “hecho alimentario” (Contreras & Gracia Arnaiz 2005) un fenómeno social total, en el sentido maussiano del término, y un fenómeno humano total, en palabras del filósofo y sociólogo francés E. Morin (2014) . “Social total” porque en la alimentación encuentran expresión simultánea todas las áreas de la cultura y tipos de instituciones (económicas, jurídicas, políticas, religiosas, etc.) (Goody & Willson 1995; Elias 1989); y “humano total” por sus componentes biológicos y ecológicos, y por su poder estructurante de la “organización social, situándose en el mismo nivel de importancia, o incluso mayor, que la sexualidad o el parentesco” (Contreras & Gracia Arnaiz 2005). Sobre esto último destaca el trabajo de Pierre Bourdieu (1984), quien en su trabajo sobre la distinción social llegó a postular que los hábitos alimentarios son una manera de naturalizar no solo la diferenciación social sino que también la ideología.
Las Ciencias de la Comunicación también se han ocupado de la materia alimentaria, especialmente del cocinar y del comer. Desde la semiótica y la sociosemiótica, autores como Roland Barthes (1997), Jean Soler (1997), Gastón Gaínza (2003) y Fabio Parsecoli (2011) han mostrado que los textos alimentarios comunican ideologías que configuran relaciones de poder.
Los discursos sobre la comida son otro mecanismo de socialización por el que entendemos y construimos nuestra cultura (Cramer et al. 2011). Por lo tanto, también podemos referirnos a las formas de hablar y de representar el hecho alimentario como poderosos significantes ideológicos que construyen relaciones de poder (LeBesco & Naccarato 2008). Así lo cree Thompson (2012) quien llega a equiparar los emergentes discursos sobre materia alimentaria a los discursos sobre Derechos Humanos que surgieron en la segunda mitad del siglo XX. Y es que según Thompson, el discurso sobre el alimento se está convirtiendo en un lenguaje de lucha política y cultural que trasciende la materia alimentaria. Es en los discursos sobre la comida donde se negocia el poder, se buscan identidades y capacidad de acción (“agency”) en el mundo globalizado actual.
Son los discursos que se construyen a propósito de la materia alimentaria y que se difunden en los medios de comunicación masiva los que nos interesa estudiar, por ser estos últimos medios primordiales en la configuración de la “esfera pública” (Habermas et al. 1981). Los medios de comunicación de masas son una institución paradigmática y cultural de las sociedades modernas (Thompson 1998) que, mediante los contenidos que producen y difunden, determinan los límites y horizontes de los mundos posibles (Alsina 1989; Farré 2004). Dichos contenidos estructuran y promueven significaciones socioimaginarias que orientan, ordenan, clasifican y organizan los hechos sociales en los que se involucran los sujetos (Dijk 2009).
Una mirada contemporánea a los discursos alimentarios que aparecen en los mass media permite distinguir por lo menos cuatro tipos de discursos (Koldobsky, Daniela 2011): 1) el didáctico, empleado en programas de cocina; 2) el publicitario; 3) el científico-médico, centrado especialmente en el impacto nutricional en la salud de las personas; y 4) la crítica gastronómica. Nosotros añadiríamos un quinto que por obvio podría pasar desapercibido: el periodístico en el sentido más estricto. Consideramos discursos alimentarios de tipo periodístico a aquellos que informan y analizan sobre su producción, distribución, consumo y eliminación de residuos, considerando especialmente el punto de vista político-económico.
Una revisión histórica del periodismo alimentario (Albala 2013) muestra que, por lo menos en el mundo anglosajón, hasta 1957 se escribía mucho sobre la producción y distribución de la comida pero poco o nada sobre los placeres del comer. La crítica gastronómica y la educación culinaria surgieron con fuerza en el último tercio del siglo XX. Finalmente, con la aparición de internet se produjeron dos cambios importantes: 1) la alimentación se convirtió en un tópico de alto interés. Nacieron blogs y webs dedicadas a ello para responder a la gran demanda de la audiencia; y 2) la crisis del papel en la prensa escrita causada por internet hizo que poco a poco el contenido periodístico esté cada vez más en la red. Por consiguiente, el periodismo alimentario, también “se traslada” a internet.
Creemos que la escasa bibliografía encontrada sobre los discursos alimentarios en los mass media no se justifica si tomamos en consideración que en la actualidad, dichos discursos no solo están ampliando el conocimiento del ciudadano de a pie sobre el complejo fenómeno alimentario sino que están reorganizando nuestra relación con la tierra y con nuestros cuerpos (Frye & Bruner 2013).
Es por todo ello que consideramos necesario proseguir con el estudio de los contenidos alimentarios en los medios partiendo de una concepción amplia del término “alimentación” que vaya más allá de la nutrición y la gastronomía. Una concepción fundamentada primero en el reconocimiento del hecho alimentario como “hecho social total”, en el sentido maussiano del término que hemos apuntado anteriormente. Y segundo, definida de manera integral (material e idealmente) juntando los conceptos de “sistema alimentario” y “cultura alimentaria”. Por “sistema alimentario” hay que entender como mínimo el conjunto de relaciones que se establecen entre la producción, distribución, preparación, consumo y eliminación de los alimentos (Goody & Willson 1995). Y por “cultura alimentaria” entendemos “el conjunto de representaciones, de creencias, conocimientos y de prácticas heredadas y/o aprendidas que están asociadas a la alimentación y que son compartidas por los individuos de una cultura dada o de un grupo social determinado dentro de una cultura.” (Contreras & Gracia Arnaiz 2005) Solo así, considerando las múltiples dimensiones del hecho alimentario, podremos caracterizar cuantitativa y cualitativamente, y de manera integral, la cobertura mediática en materia alimentaria, paso previo para luego estudiar las relaciones entre dicha cobertura y 1) su producción por parte de los medios, y 2) el sistema y la cultura alimentaria de una sociedad.
En esta ponencia, además, daremos más detalles de cómo hemos conformado un conjunto de categorías que nos permita estudiar la difusión de contenidos alimentarios en un sentido amplio que hacen los dos diarios chilenos con más audiencia en sus respectivas versiones online; y el diario independiente online más popular. También daremos unos primeros avances del análisis de contenidos que estamos realizando de los contenidos publicados por dichos medios durante 2016.

BIBLIOGRAFÍA
Albala, K., 2013. Routledge International Handbook of Food Studies, Routledge.
Alsina, M.R., 1989. La construcción de la noticia, Paidós España.
Barthes, R., 1997. Toward a psychosociology of contemporary food consumption. Food and culture: A reader, 2, pp.28-35.
Bourdieu, P., 1984. Distinction: A social critique of the judgement of taste, Harvard University Press.
Bourdieu, P. et al., 2001. Poder, derecho y clases sociales, Desclée de Brouwer Bilbao.
Contreras, J. & Gracia Arnaiz, M., 2005. Alimentación y cultura: perspectivas antropológicas, Barcelona: Editorial Ariel.
Cramer, J.M., Greene, C.P. & Walters, L.M. eds., 2011. Food as communication: Communication as food, Peter Lang New York.
Dijk, T.A. van, 2009. Discurso y poderconstribuciones a los estudios críticos del discurso,
Douglas, M., 1972. Deciphering a meal. Daedalus, pp.61-81.
Douglas, M., 1980. Las abominaciones del Levítico. Pureza y peligro. Un estudio de contaminación y tabú, pp.63-81.
Elias, N., 1989. El proceso de la civilizacion. Investgaciones sociogeneticas y psicogeneticas, fce.
Farré, M., 2004. El noticiero como mundo posible: estrategias ficcionales en la información audiovisual, La Crujía.
Frye, J. & Bruner, M.S., 2013. The rhetoric of food discourse, materiality, and power, New York: Routledge. Available at: http://www.novanet.eblib.com/EBLWeb/patron/?target=patron&extendedid=P_1039373_0 [Accedido septiembre 4, 2015].
Gaínza, G, 2003. La práctica alimentaria y la historia. LOTMAN DESDE AMÉRICA.
Goody, J. & Willson, P., 1995. Cocina, cuisine y clase. Estudio de sociología comparada, Editorial Gedisa.
Habermas, J., Domènech, A. & Grasa, R., 1981. Historia y crítica de la opinión pública: la transformación estructural de la vida pública, Gustavo Gili Barcelona.
Koldobsky, Daniela, 2011. La gastronomía en el discurso crítico actual. deSignis, (18).
LeBesco, K. & Naccarato, P. eds., 2008. Edible ideologies: representing food and meaning, Albany: State University of New York Press.
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Soler, J., 1997. The semiotics of food in the Bible. Food and culture: A reader, pp.55-66.
Thompson, J.B.J.B., 1998. Los media y la modernidad: una teoría de los medios de comunicación,
Thompson, J.R., 2012. Food talk: Bridging power in a globalizing world. The Rhetoric of Food: Discourse,




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* Sanchez Sabate
Núcleo de Ciencias Sociales y Humanidades. Universidad de la Frontera - CISOH. Temuco, Chile