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Resumen de ponencia
Un concierto a tres voces: Política, Cuerpo, Precariedad

*Susana Mallo



El creciente agotamiento del debate entre los conceptos de representación y consenso, plantea la necesidad de encontrar nuevas formas de participación política y nuevos recursos intelectuales que permitan salir de una discusión que ha perdido cierto sentido.
Es por ello que Ranciere afirma “la verdadera participación es la invención de ese sujeto imprevisible que hoy día ocupa la calle, ese movimiento que no nace de otra cosa que de la democracia misma” por ello las formas democráticas en nuestra época están dadas por la acción conjunta que coloca a los cuerpos como unos de los aspectos imperfectos y poderosos de la política actual, determinando una íntima imbricación entre cuerpo y política.” (Ranciére, 2010,19)
La pretensión de una nueva democracia en nuestra época está dada por la acción conjunta que coloca al cuerpo como un elemento innovador a las formas tradicionales de entender acción colectiva en la política actual.
Nuestro análisis tratara de recuperar la intrincada relación entre cuerpo y política intentando recuperar y amalgamar distintas fuentes, pero sobre todo poniendo énfasis en lo últimos textos de Judith Butler y Jacques Ranciére.
Qué cuerpos se consideran dignos? ¿Cuáles son los extinguibles, o los radicalmente prescindibles? Ranciére, muy crítico de la sociedad actual en especial se pregunta por ese cuerpo y la desigualdad: “La igualdad no es una medida común entre los individuos, sino una capacidad a través de la cual los individuos actúan como depositarios de un poder común, un poder que pertenece a cualquiera. Esta capacidad en sí no es algo dado cuya posesión se puede verificar. Debe presuponérsela como un principio de acción, pero sólo se verifica por la acción misma”.Ranciére, 2007,pág 11.
El objetivo de estas reflexiones es reconocer las mutaciones políticas, sociales, y culturales que han transformado en las últimas décadas el concepto de cuerpo.
Estos cambios hacen necesario analizar las consecuencias de dicho proceso, debemos señalar en primer lugar las manifestaciones y rupturas a nivel de la lucha política donde el control, ordenamiento y poder sobre los cuerpos se ha transformado constituyendo distintas formas de resignificar con el sentido político de cuerpo.
Este contexto permite analizar los procesos de dicho tema desde los griegos hasta nuestro días, observando las micro insurrecciones históricas que han devenido en un presente en constate transformación.
Las distintas formas de manifestaciones, observadas en distintos países, en distintos continentes y con situaciones radicalmente distintas ,son una demostración de los cuerpos en movimiento: la fracasa hasta el momento “primavera árabe”, los casos de Chile, Francia o Nicaragua son algunos de los ejemplo que se manifiestan en nuestros días.
Esta nuevas formas de quehacer político ya no están “situadas”, las fábricas, las escuelas, los sindicatos, son formas que han perdido la capacidad de ser exclusivamente los lugares de lucha política. Se trata ahora de tomarla calle, a veces con distintas formas de ver el mundo, a veces cuerpos que nunca se hubieran tocado sino en la calle. Se trata de otros espacios de aparición poniendo a prueba los tradicionales espacios públicos, esto no significa que la calle o las plazas no hayan tenido y tengan una real presencia en las manifestaciones, lo que ha cambiado es la forma de la convocatoria y consecuentemente las transformaciones de los contenidos.” (Butler J, 2015, pág93) Asimismo, también se las puede concebir como una suerte de recordatorio de cómo funciona la legitimación
en democracia, tanto en la teoría como en la práctica. De todas formas, el hecho de que sean iniciativas colectivas no implica en modo alguno que se hayan impuesto sobre cualquier forma de precariedad, aunque sus actuaciones y expresiones articulan nuevas respuestas.
La lucha política trata de arrebatar el lugar del poder, logra abrir grietas, nuevos intersticios, nuevas complicidades entre los cuerpos que reclaman nuevos espacios y nuevas formas de “voluntad popular”. Sin duda algunos cuerpos están más cercanos al sufrimiento a los daños incluso a la muerte. No por casualidad que aún en los espacios de lucha este presente la desigualdad en la distribución de los cuerpos. Por eso Butler dice “que no todas las vidas sean igualmente dignas de ser cuidadas, ni tengan el mismo valor.




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* Mallo
Departamento de Sociología. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de la República - DS/UDELAR. Montevideo, Uruguay