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Resumen de ponencia
La violencia interseccional en el marco de la Universidad pública brasileña

*Gabriela Bertti Da Rocha Pinto



La Universidad es convocada a ser el escenario de las discusiones sobre cuestiones sociales, no debe ser vista superior ni tampoco desconectada de la sociedad. No sólo en términos teóricos o abstractos, debe ser el espacio público en que se desarrolla un pensamiento teórico-crítico, como también el encaminamiento de propuestas y alternativas para la solución de problemas. Desde su inicio estuvo frente a dilemas creados por ella misma y su contexto, como la dicotomía establecida entre la formación de una conciencia pública y una singularidad en el pensar, la pretensión de una universalidad y el individual existente por la necesidad de afirmación. Contradicciones que atraviesan la vida individual y colectiva de la universidad "nacida a la sombra de los poderes que ella estaba inevitablemente destinada a cuestionar". (FRANKLIN, 2009)
Para Hannah Arendt (1999) la esfera pública es el espacio de la palabra y de la acción, donde ocurre el actuar conjunto, la existencia del "nosotros" y la manifestación de la política. La universidad como espacio social es capaz de producir política para asegurar las condiciones de la práctica de la libertad. El espacio público para ser preservado requiere el mantenimiento de la ciudadanía y el derecho de tener derechos, la libertad política es sinónimo de acción, las personas se vuelven libres al ejercer acción y decidir en conjunto su futuro común. Es decir, sólo en el acto de actuar que efectúa el proceso de construcción del mundo donde los sujetos viven, por lo tanto, hay libertad si hay condiciones igualitarias para todos los seres actuar en sus potencias en el espacio público, de lo contrario genera situaciones de injusticia que generan violencias, como principal el cercenamiento de libertades individuales.
En 2016, una encuesta realizada en Brasil, India, Tailandia y Reino Unido escuchó a 2.500 mujeres denunciando que el acoso en espacios públicos educativos es un problema global. Entre el 86% y el 79% de las entrevistadas contaron ya haber sufrido alguna violencia en ese ambiente, siendo Brasil y Tailandia lideres entre los países donde las mujeres más relataron asedios.
La violencia se manifiesta de diferentes maneras, en agresión física, agresión verbal, acoso moral, sexual y racial, estrés psicológico y otras formas de opresión. La violencia ni siempre puede ser identificada en un solo evento, pero también puede expresarse en pequeños repetidos eventos que en su conjunto crea un grave maleficio. Por no ser expuesta en primer plano, ella es subyugada o, peor, desconsiderada. Y esto ocurre, principalmente, debido a los blancos de esas opresiones ser lo que fue categorizado como las "minorías", Mujeres, LGBTQI + y Negrxs.
La investigación mencionada arriba, realizada por el instituto YouGov hecha con participantes mayores de 16 años en las principales ciudades de cuatro países, deja evidente que el acoso en espacios públicos educativos es un problema mundial. De las mujeres entrevistadas, en Tailandia el 86%, el 79% en la India y el 75% en Inglaterra respondieron afirmativamente ya haber vivido una situación de acoso. Entre los países participantes, Brasil y Tailandia lideran como los lugares donde las mujeres más relataron asedios en sus ciudades.
En Brasil fueron investigadas 503 mujeres de todas las regiones del país, en un muestreo que acompañó el perfil de la población brasileña femenina señalado por el Censo. Todas las estudiantes brasileñas afirmaron que ya fueron asediadas en espacios públicos de sus ciudades (ActionAid, 2016).
Un factor importante que debe tenerse en cuenta en un análisis social de la violencia es la cuestión de la clase. Cuanto más desfavorecida y "el margen" la clase social más grande estaba son las incidencias de violencia, la cual impide a las mujeres romper los ciclos de pobreza en que viven, limitando su acceso al estudio y al trabajo.
Una campaña de iniciativa internacional, ya vigente en 17 países con el intuito de promover Ciudades seguras para las mujeres, fue lanzada en Brasil en 2014. El objetivo es promover una mejora de la calidad de los servicios públicos en las ciudades, a fin de hacer los espacios urbanos más receptivos a las mujeres y las niñas, la demanda es reconocer el acceso de las mujeres a las ciudades como un derecho. Priorizando la participación de las mujeres en la política, para que influencien las directrices de la planificación urbana, que debe incorporar sus ideas a fin de garantizar que ese grupo pueda disfrutar plenamente de las ciudades en que viven. Los servicios públicos deben estar disponibles, seguros, accesibles, eficientes, realmente públicos y tener una gestión participativa ecuánime "(ActionAid, 2016).
Es preciso comprender que la violencia es interseccional, su expresión teórica se encuentra en el reconocimiento de que formas sexuales de injusticia son, por un lado, análogas y, por otro, empíricamente entrelazadas con otras formas de injusticia, es decir, se fundamenta en cuestiones de clase social, género, raza y especie. Juntos forman una red que está estructurada en las bases de la sociedad actual, con su modo capitalista de gestión y construcción fundante. El cercenamiento de potencia con la privación de libertades derivadas de contextos estructurales de injusticia, se manifiesta como violencia y se presenta de diferentes maneras, no siempre identificada en un único evento, sino también expresada en repetidas situaciones intrínsecas al cotidiano de la universidad.
Por lo tanto, es válido el cuestionamiento: ¿Qué teoría ética política debemos considerar para lograr y asegurar la libertad y el florecimiento de todos los actores insertados en esa institución?
Debemos anhelar una teoría que se presente integral, que no compartiméntale áreas del saber y mucho menos descuida del ambiente como un todo. Siendo la universidad un espacio que se propone negar la posición de reproductora de las desigualdades sociales, cabe la misma crear políticas y una ética institucional que legitime, garantice el derecho de los oprimidos, combatiendo las violencias en su ámbito a través de la generación de un medio ambiente no opresor y promotor de potencialidades.




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* Bertti Da Rocha Pinto
Universidade Federal do Rio de Janeiro UFRJ. Rio de Janeiro, Brasil