A inicios de Mayo del año 2018, En todo Chile comienzan una seguidilla de acciones concentradas especialmente en los planteles de educación superior, donde las mujeres exigen justicia por los cientos de casos de abuso, acoso y discriminaciones en el ámbito académico y laboral.
Al sur de Chile, en la Región de la Araucanía, en Temuco las acciones comienzan de la mano de las movilizaciones levantadas por estudiantes de dos casas de estudio, la Universidad de La Frontera y la Universidad Católica de Temuco, sumado a la figura que se instaura como la orgánica principal a lo largo del país, que son las asambleas de mujeres, en donde además de participar estudiantes, docentes y funcionarias de las casa de estudio, se dejó la puerta abierta a la participación de ex estudiantes.
Al poco andar, el reconocimiento entre participantes y la confianza decantan en coincidir en que si bien los esfuerzos de organización que planteaban las compañeras vinculadas a sus casas de estudios, era de una importancia gigantesca, tenían sus límites descritos por la misma institucionalidad, y las tareas que demandaban esos espacios eran ya numerosas, dejando poco espacio a realizar una trabajo por fuera de estas instituciones. Nace de esta forma el primer llamado a reunión de mujeres ampliada a la comunidad en general, bajo el nombre de “Asamblea de mujeres del Wallmapu”.
A este nuevo espacio de confluencia y organización, llegan mujeres desde distintos ámbitos del quehacer y la vida, mujeres estudiantes, con y sin militancia políticas, profesoras de distintos niveles de la educación, representantes de sindicatos de la comuna, pobladoras, trabajadoras, profesionales, entre otras. Con el objetivo inicial de ser instrumento que permita difundir el feminismo entre los sectores por fuera del ámbito universitario y mantener una organización del movimiento feminista y de mujeres en Temuco.
La contingencia exigió en un principio un actuar a un ritmo muy rápido, concretando nuevas asambleas y creando comisiones de trabajo, para dar orden y continuidad a las acciones que se realizaban. Se presta apoyo a las compañeras estudiantes, docentes y funcionarias movilizadas, posibilitando una red de apoyo en acciones de visibilización y difusión de ideas. En este primer andar se decide cambiar el nombre de la instancia de organización por el de “Asamblea de Mujeres del Ngulumapu”, ya que este nombre se apegaba mejor a la localización territorial en donde se actuaba.
A inicios de junio, como Asamblea de Mujeres del Ngulumapu se asume la organización de la 1ra Jornada de Protesta Popular Feminista, convocada en todo el país, siendo capaz de coordinar acciones de presión en apoyo a compañeras de una casa de estudios, entregando información en puntos estratégicos de la ciudad sobre el avance, peticiones y claridades del movimiento feminista y de mujeres a nivel local, levantar una manifestación en el centro de la ciudad sumado a un posterior cacerolazo en sectores populares de la ciudad. En esos mismos días compañeras estudiantes participantes de la Asamblea, participan en distintas instancias de coordinación a nivel macro zonal y nacional, y destacan la experiencia de operar en coordinación desde su participación en una instancia de organización territorial.
En una muestra del fuerte arraigo que se quiere conseguir con las causas que emplazan al fin de la sociedad machista y el patriarcado, se asume la tarea de apoyar en la visibilización y búsqueda de justicia de la compañera víctima de feminicidio, Yini Sandoval, sumado al homicidio de sus tres hijos en el mismo ataque ocurrido en un barrio popular de la ciudad de Temuco; estos hechos al momento de ser presentados a esta Asamblea llevaban un año y medio aprox. de ocurridos, sin sospechosos, con una larga lista de negligencias de parte de las instituciones involucradas y con un terrible pesar en sus familiares y cercanos. Concretando el 22 de Junio la 1ra Movilización Nacional Justicia para Yini Sandoval y sus tres hijos. De la misma forma, se apoyó en la adjudicación de financiamiento de parte de Fondo Alquimia, para llevar a cabo una Escuela Popular Feminista que busque concientizar a la población sobre los riesgos y consecuencias nefastas del machismo en sectores populares de Temuco.
Se pone en valor la necesidad de generar una línea de trabajo en Derechos Humanos, entendiendo el fuerte vínculo con la lucha feminista, pero también la importancia de sumarnos a la vereda de la lucha por ellos, más en la región que sufre la represión más cruda de parte de fuerzas de orden, donde las víctimas de estos actos son en su mayoría personas pertenecientes al pueblo Mapuche, y los participantes de distintas organizaciones y movimientos sociales. En esta línea, la Asamblea de Mujeres del Ngulumapu, organiza el Seminario “Mujer, territorio y violencia institucional”, contando con mujeres representantes de distintas luchas.
Abogando a la convicción de la necesidad de conquistar y recuperar todos los derechos, con especial esfuerzo para las mujeres, la Asamblea de mujeres del Ngulumapu asume la coordinación y difusión de las acciones para realizar la 6ta Marcha por el Aborto en Temuco, la cual fue realizada en todo el país a fines de Julio, sumado estos esfuerzos a acompañar el proceso de lucha que llevaban nuestras compañeras Argentinas en este mismo momento.
Existen trabajos que están en coordinación y hemos ido madurando el actuar colaborativo con otros movimientos sociales presentes en el territorio local y nacional. En el momento del envío de esta postulación seguimos fortaleciendo una red de apoyos que nos permitan seguir dando respuesta comunitaria y sorora a distintos casos de violencia machista y a la necesidad de organización del territorio.