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Resumen de ponencia
Diplomacia desde abajo. Una cartografía de la esperanza.

*Dario Ghilarducci



A finales de la última década del siglo XX, una renovada ola de movimientos sociales fortaleció progresivamente su papel en el escenario global, afirmándose como un nuevo actor político, y convirtiéndose en lo que hoy en día se conoce en las ciencias sociales como el movimiento alterglobalización (Pleyers, 2010). La multiplicación de sujetos sociales y políticos se reflejó también en una proliferación de prácticas diversificadas que respondían a la necesidad de expresar inconformidad y disidencia por un lado y de avanzar propuestas políticas alternativas concretas del otro.
Según el grueso de la literatura sobre el tema, este movimiento heterogéneo, tanto en términos ideológicos como geográficos, ha tenido como único hilo conductor la oposición al neoliberalismo (Eschle y Maiguashca, 2005; Cepeda, 2015). Más aún, algunos afirman que no fue capaz de trascender el plano de la denuncia y sus esfuerzos fueron insuficientes a la hora de formular alternativas concretas al modelo económico, social y político globalmente imperante (Cox y Nilsen, 2007).
Durante varios años se han multiplicado los estudios sobre la historia, la composición, la trayectoria, las estrategias y los diferentes actores del "movimiento de los movimientos" llenando vacíos y aclarando diferentes aspectos. El propósito del presente trabajo es añadir una pieza más al rompecabezas socio-político del movimiento alterglobalización, destacando en particular una entre muchas prácticas que han dado vida al mismo: la diplomacia desde abajo.
La diplomacia desde abajo, como muchas otras acciones y prácticas políticas del movimiento alterglobalización, ha sido vivida, practicada e inclusive reivindicada, pero nunca realmente formulada en términos teóricos y/o académicos. Ese vacío se debe tanto al incesante y permanente incremento de las actividades de los movimientos sociales en los años considerados, como a la evidente dificultad académica de individuarla y aislarla entre la miríada de eventos, acciones, noticias y prácticas existentes.
La diplomacia desde abajo, se materializó concretamente entre el año 1998 y el año 2004, con sus picos políticos entre el año 2001 y 2003. En este periodo los movimientos sociales italianos asumieron un papel de fuerte centralidad en el escenario global del activismo político, volviéndose uno de los centros de referencia del movimiento alterglobalización, tanto por sus acciones, como por su constante nivel de producción teórica que en algunos casos anticipaba y en otros seguía las prácticas de los activistas.
Demonstración de lo anterior se encuentra en el texto "Multitud" de Hardt y Negri, que dedica algunas páginas a la práctica objeto de la presente investigación, en particular en los párrafos sobre los "monos blancos" y las "resistencias biopolíticas".
La diplomacia desde abajo nació sobre todo gracias a las acciones de activistas sociales italianos organizados alrededor de la Asociación Ya Basta! en ocasión de algunas delegaciones enviadas en América Latina y en Oriente Medio, particularmente en países que atravesaban contextos de guerra.
La Asociación Ya Basta! actuaba como una de las muchas estructuras de un particular agrupamiento político perteneciente al movimiento alterglobalización y geográficamente ubicado en una precisa zona de Italia, entre la Región Veneto, Emilia Romagna y Friuli Venezia-Giulia manteniendo como su epicentro político-teórico la ciudad de Padua en Italia. En este sentido, no es demasiado atrevido afirmar que la Asociación Ya Basta! con sus campañas internacionales actuaba como la Cancillería de una organización política mucho más compleja radicada sobre sus territorios en Italia, que organizaba campañas internacionales, participaba en el debate y en la elaboración teórica, así como en acciones directas como la reivindicación y reapropiación de espacios y derechos, desde la vivienda a los saberes comunes y el "copyleft", pasando por las garantías laborales y la lucha contra la discriminación y el racismo.
La diplomacia desde abajo fue una práctica social y política que ha aprovechado de una particular ventana de oportunidad que se ha abierto y cerrado en un determinado periodo histórico. El movimiento social que ha animado esa práctica ha sido capaz de aprovechar dicha oportunidad y actuar consecuentemente (Tarrow, 1997) hasta que las estructuras políticas y económicas se han reorganizado impidiendo la organización de delegaciones internacionales y de acciones directas de interposición y oposición no-violenta a la guerra en zonas de conflicto armado. Dicho en otros términos la estructura prevaleció sobre la agencia, lo que no implica desconocer el papel de la agencia de los movimientos sociales críticos (Walker, 1988) como uno de los motores de la historia y de la política global contemporánea. Si bien las condiciones estructurales son imprescindibles, la agencia de los movimientos sociales críticos mantiene un papel protagónico central.
En en la amplia literatura existente sobre diferentes tipos de "paradiplomacia" (Butler, 1961) se hace enfoque sobre todo en formas de diplomacia alternativa y/o paralela que involucran en la mayoría de los casos instituciones del Estado como alcaldías, municipios, etc., o tienen como su contraparte dichas instituciones y/o organizaciones internacionales, mientras la práctica en cuestión implica la construcción de redes horizontales de movimientos sociales que casi en su totalidad trascienden las estructuras estatales, las organizaciones internacionales y las ONGs de cooperación al desarrollo.
La investigación se propone definir el concepto de diplomacia desde abajo esclareciendo las diferencias entre la diplomacia estatal, la cooperación al desarrollo y la diplomacia desde abajo en su razón de ser y su forma de actuar, destacando cómo las dos han sido el producto de diferentes presentes históricos (Fazio, 2013) y cómo tales han respondido - o han intentado responder - a diferentes necesidades socio-políticas, parcialmente determinadas por la estructura de las relaciones productivas y políticas planetarias y parcialmente por la afirmación social y cultural de nuevas identidades y formas de imaginar los sujetos socio-políticos y sus potencialidades en la arena política global.
A diferencia de la literatura mainstream sobre los movimientos alterglobalización, la presente investigación quiere reafirmar la existencia de propuestas y prácticas que han sido capaces de trascender la dimensión contestataria, volviéndose inmanentemente constituyentes. De la misma manera, se propone estudiar y analizar sus límites en búsqueda de las razones que han permitido su surgimiento y más aún de las que han determinado su trasformación y/o su extinción.




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* Ghilarducci
Centro de Estudios Socioculturales e Internacionales. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de los Andes - CESO/UNIANDES. Bogotá, D.C., Colombia