Print Friendly and PDF



Resumen de ponencia
La figura mariana y la memoria política de los cuerpos en dictadura: Hacia una resacralización ética de la vida.

*María Magdalena Becerra Tapia



Considerando la violencia desnuda con que los ‘Estados de Excepción’ naturalizaron sus políticas de extermino, el presente trabajo (1) propone una lectura decolonial de la Virgen de la Inmaculada Concepción, en la que a partir del Método Analéctico crítico de Enrique Dussel, se pretende des-invisibilizar el significado ético-material de la figura mariana en el período de dictadura chilena. Esta lectura decolonial de la memoria de los cuerpos en dictadura, apuesta a una “resacralización política de la figura mariana”, (que va de la mano con una secularización de la economía de la muerte que instala el modelo neoliberal), entendiendo que esta pasa necesariamente por una superación transmoderna del fundamento “fetichista” moderno y del estatuto “secularizante” de la posmodernidad. De acuerdo a lo expuesto, la dimensión “analógica” e interseccional de la figura mariana se explicará en su ‘semejanza’ de opresiones con las madres de los Detenidos Desaparecidos que buscan los cuerpos de sus hijos en las calles de la ciudad sitiada, así como con las corporalidades subalternizadas a lo largo de la historia (los cuerpos esclavizados del coloniaje, la mujer frente al patriarcado, los cuerpos de ejecutados políticos exhibidos en la vía pública: el cuerpo social, el pueblo y su potencial ético-político), recuperando potencialmente la memoria epistémica de las luchas populares, de la cristiandad primitiva y de las cosmologías mítico-cultuales en espacio amerindio. Siguiendo la lógica identidad/diferencia, hegemónica en la episteme moderna, la identidad actúa precisamente como un procedimiento de monumentalización (fetichización desligada de la praxis vital y del carácter mítico sagrado y ocultado por el régimen epistémico moderno), en el que absolutiza una representación de lo real (más que lo real mismo), una mediación idolátrica (como la ley, el capital y la estética de lo bello y lo sublime) que se hace fin en sí misma (auto-teleológica), cuya diferencia se convierte es la mera materialidad “desublimada”, anónima. En efecto, a diferencia del horizonte espiritual religioso de las culturas no-modernas, el horizonte liberal que funda la ley moderna se sustenta en la construcción de mónadas individuales (el “individuo” o “sujeto occidental”) que se sostienen a partir del horizonte categorial y epistémico fundado por el contractualismo, la ética protestante y el capitalismo calvinista (todos estos, potentes dispositivos de descomunitarización). En este horizonte de sentido, lo religioso es el elemento fundamental que restituye el cuerpo de una comunidad (de todos sus integrantes), pues rearticula las energías vitales provenientes de la materialidad más elemental de cada uno de sus miembros y de la comunidad en su conjunto, con las “representaciones” más cercanas a la lógica de la presencia, esto es, manteniendo armónicamente (analécticamente) el vínculo entre inmanencia material y trascendencia simbólica. En este sentido, la resacralización de la figura mariana se revelaría como posibilidad de reapropiación o reterritorialización del cuerpo ocupado -“la ciudad sitiada”- por las fuerzas fácticas y las fronteras imaginadas por las fuerzas militarizadas de orden público, permitiendo devolver el cuerpo social a su base política. A partir de esta lectura de la virgen es posible ver cómo “el “pueblo” se transforma así en actor colectivo político y no en un “sujeto histórico” sustancial fetichizado, revelándose como “hegemón analógico” en la toma de conciencia de un ‘acontecimiento’ liberador necesario para que le pueblo entre en la historia. Entendiendo la liberación como momento de co-construcción y re-positivación de las alteridades negadas, una lectura analéctica del cuerpo de la Virgen de la Inmaculada Concepción (y los marcos patriarcales, eurocéntricos y necropolíticos que la han forjado como figura femenina occidental), permitirá liberar su potencial crítico revolucionario en tanto “exterioridad crítica” e “hiperpotencia” (madre del “pueblo” y de los oprimidos como son Tonantzin-Guadalupe en la larga historia popular mexicana), posibilitando el pasaje del “Estado de Excepción” propio de las dictaduras latinoamericanas, hacia un “Estado de rebelión” basado en el principio ético de afirmación de la vida. En suma, esta propuesta de liberación permite visibilizar los marcos encubridores que han operado desde el coloniaje hasta el actual Estado-nación, propiciando la situacionalidad y re-lugarización de la memoria política latinoamericana en la cartografía geopolítica global, tratándose de un ethos no-moderno cuyo horizonte mater-ial (geofísico, ecológico, económico) y matricial (como inmanencia, presencia y “valor de uso”), apela a la resacralización de la vida. Esta instancia de abordaje concita a un replanteo de las políticas de la memoria concebidas por el programa moderno para su propia experiencia histórica de dominación.
(1) Esta propuesta se enmarca proyecto de libro “Dussel en Chile”, en el contexto del Primer Coloquio FL Chile: “Hacia una Estética de la Liberación Latinoamericana de cara al siglo XXI”, CIELA, U. de Chile (Agosto, 2017).




......................

* Becerra Tapia
Centro de Investigación en Estéticas Latinoamericanas. Universidad de Chile - CIELA. Santiago, Chile