Resumen de ponencia
el tema del trabajo decente en el nuevo contexto político latino-americano
Grupo de Trabajo CLACSO: Educación y trabajo
*Francisco Josué Medeiros De Freitas
El trabajo decente es una reividicacion central del sindicalismo continental y es también un de los 17 ODS de las Naciones Unidas. Por trabajo decente el movimiento sindical, la comunidad internacional y el debate académico entienden los puestos de trabajo formales, con derechos, dignidad salarial. Se trata también de afirmar que los cambios en el proceso productivo con la adopción de nuevas tecnologías visando aumento de la productividad y del crecimiento económico y también las transformaciones en los patrones de producción y consumo cuyo objetivo es asegurar un desarrollo sostenible y ecológicamente correcto no pueden tener como consecuencia del desempleo y la diseminación de empleos sin derechos y precarios.
Sin embargo, este ODS (lo mismo se pasa con los demais, por suposto) demanda negociaciones complejas con los patrones y los gobiernos, y es justamente esto que está, en Latinoamérica, mas frágil na coyuntura abierta en 2015. En este ano, las derechas ganaram las eleciones presidenciales en Argentina; empezaron el proceso de golpe en Brasil; y conquistaron la mayoría legislativa en Venezuela.
Desde entonces, vivemos un nuevo ciclo político neoliberal que sustituye al ciclo progresista iniciado en 1998, cuando Hugo Chávez se convirtió en presidente de Venezuela. En las ciencias sociales continentales (ver, entre otros, María Regina Sores Lima en Brasil y también toda la acumulación de la CLACSO), hay un relativo consenso en caracterizar la dinámica política de América Latina de finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI como un ciclo político progresista. La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil en 2002 y de Nestor Kirchner en Argentina en 2003 fueron decisivas para consolidar ese ciclo. El presidente de Ecuador, José Luis Rodríguez, dijo que el presidente de la República, José Luis Rodríguez, "no tiene nada que ver con la crisis". (Michele Bachellet), Paraguay (Fernando Lugo), Perú (Olanta Humala). Hay que destacar aún la secuencia de ese proceso en Argentina, Brasil y Venezuela con Cristina Kichner, Dilma Rousseff y Nicolas Maduro respectivamente.
En 2014 todo indicaba que el escenario de hegemonía de las izquierdas se mantendría, con las victorias de Tabere Vasques en Uruguay, de Salvador Sanches Serén en El Salvador y la reelección de Evo Morales sumándose al éxto de Rousseff en Brasil. Sin embargo, el hecho es que el cuadro actual es diametralmente opuesto. Lo que ocurre desde 2015 son sucessivas victórias electorales de las derechas en otras naciones além de Argentina. Destacamos, para ilustrar, Chile con Pinera, Colombia con Ivan Duque, Perú con Martin Vizcarra, que entró en el lugar de Pedro Pablo Kuczynski tras este renunciar y Paraguay primero con Horacio Cortez y luego con Mario Abdo Benítez, Juan Orlando Hernandez en Honduras, El cambio de orientación política con relación a los primeros 15 años del siglo XXI es evidente, y en ese nuevo escenario la elección de y Lopez Obrador en México se convierte en excepción.
Otra característica de este nuevo ciclo son los retrocesos y crisis sociales y políticas. En Ecuador, en que pese a que el actual presidente Lenin Moreno fue elegido con apoyo de Rafael Correia, hubo un rompimiento político entre los dos y con ello la dinámica política nacional se encuentra indefinida, con crisis y derrotas de los movimientos sociales y del campo progressista.
En Brasil, el golpe parlamentario de 2016 inauguró una era de inéditos retrocesos sociales en todas las áreas, con medidas que congelan la inversión en salud y educación por veinte años; con una reforma laboral que precariza el mundo del trabajo y retira derechos consagrados en la década de 1930; con la entrega de las riquezas nacionales a empresas extranjeras; con una radicalización de la expoliación del medio ambiente; además de la explosión del desempleo y la pobreza.
Hay todavía los casos de Venezuela y Nicaragua, países que viven contextos de guerra civil en la medida en que los sectores neoliberales no sólo se niegan a aceptar derrotas electorales y la pérdida de control de las instituciones, sino que también toman en armas para desestabilizar a los gobiernos, siempre en alianza con el imperialismo estadounidense.
Por todas partes hay una reducción del espacio de negociación con gobiernos y empresarios, lo que hace que la demanda de los OD sea más compleja y difícil de alcanzar, incluyendo el trabajo decente. De qué modo el movimiento sindical pretende actuar neste nuevo contexto es mi question de investigación que presentaré en el painel.