La experiencia de Chile en relación a lo africano y el concepto racialista de “lo negro”, está ligada a la vivencia de buena parte de Suramérica donde la población indígena es el único referente histórico para concebir la diferencia cultural. A las poblaciones “negras” solo se las considera forasteras, sin posibilidad de reconocerlas como grupos étnicos de la nación, obliteradas de la memoria de la trata de esclavos sudamericana y del intenso mestizaje republicano orientado hacia el blanqueamiento y demandando la integración. La operación historiográfica decimonónica conducida por las élites intelectuales sustentó un imaginario excluyente sobre la identidad chilena que suprimió por completo a la población negra colonial (Cussen, 2006 y Del Río Ortiz, 2009), a través de la discursividad de la represión estética (“estética policial”), de manera semejante al “genocidio discursivo” de los afroargentinos (Solomianski, 2003). Se trata de la discursividad del desvanecimiento en la anulación de la diversidad cultural subyacente a la formación del Estado nación. La idea de excepcionalidad de Chile como un país “más blanco” que el resto de América Latina (Charles, 2018) se basa en la creencia infundada de la preminencia de los rasgos físicos y culturales europeos con lo que se minimizó la participación indígena mientras se redujo la africana a lo inexistente. A partir de este antecedente, en Chile se ha conformado una lectura de la geografía humana de la región (y del mundo) estigmatizada, clasificatoria (nosotros/los otros) y jerarquizada (superiores/inferiores) que participa de la “descalificación de la negrura” hemisférica (Oliva, 2015).
En Chile se ha elegido conservar y preservar los elementos del pasado que edifican una memoria en torno al mito de origen homogéneo de la nación mientras se silencian aquellas representaciones sociales, políticas y simbólicas de la controvertida historia de la diferencia cultural. Así, en Chile emerge el sujeto deseado a partir de la invalidación del sujeto indeseado, favoreciendo mecanismos para borrar o invisibilizar al diferente (Ocoró, 2010: 60). En esta operación patrimonializadora segregadora, el Estado ha defendido ciertas identidades, discursos y narrativas, legitimando algunas memorias por sobre otras, protegiéndolas como patrimonio cultural de la nación y obstaculizando así la incorporación de las memorias de los indígenas y la herencia cultural que emergió del pasado esclavista. Es la mentada singularidad chilena uno de los elementos del discurso identitario que constituye un obstáculo para mirar problemáticamente el pasado y plantearse la identidad como proyecto hacia el futuro (Larraín, 2010), en el marco actual de intensificación de los flujos migratorios afrolatinos. El fenómeno mundial de desplazamiento humano que comporta la nueva economía global se traduce localmente en una versión de necolonialismo en la que Chile se descubre de manera conflictiva e inesperada como una sociedad de inmigración a la que arriban poblaciones haitianas, dominicanas, colombianas y venezolanas, conjunto humano que interpela a esta sociedad chilena sobre la negación histórica de “lo negro” y lo afrodescendiente en los procesos de construcción de los discursos de identidad nacional.
En esta perspectiva, cabe examinar el patrimonio de la alteridad en Chile, concentrado buena parte entre las colecciones privadas y los museos estatales. Estas colecciones formadas por objetos de “la otredad” (indígenas, africana o de otras minorías étnicas) plantea el tenor de la participación de los museos en la disputa interpretativa sobre “lo negro”, “lo afro” y “lo otro”. Los museos están llamados a hacerse parte del debate público sobre la diversidad étnica y la proliferación de los comportamientos racistas y discriminatorios visibles en Chile; controversia que plantea como interrogante el modo en que los museos y sus mecanismos patrimonializadores son parte de los cambios culturales que arrastran las migraciones.
Los discursos patrimonialistas sobre la alteridad en sí mismos construyen patrimonio pues seleccionan los significados culturales y políticos del pasado, los regulan en función de su preservación y terminan por definir los problemas del presente. Tal enfoque permite definir el patrimonio como un proceso de creación de sentido y de representación sustentado por la negociación de la memoria, identidad y sentido de lugar (Smith, 2006), el que se ejecuta o actualiza en la identificación, definición, manejo, exhibición y visita de lugares o participación de eventos patrimoniales. Esta condición deja al descubierto la conflictividad inherente a su interpretación y preservación, revelando la colisión, el enfrentamiento entre un “patrimonio autorizado” que emerge de una agenda patrimonializadora que es interpelada por otras formas de patrimonio y discursos patrimoniales sensibles a las luchas por la diversidad propias de cada sociedad. Los museos irrumpen así como complejas articulaciones de signos culturales y poderosos agentes de transformación social al asumir su papel para activar distintas estrategias que permitan cuestionar y develar las construcciones autorizadas en el reconocimiento de los márgenes y excesos del paradigma eurocéntrico, moderno y colonial de los museos y sus prácticas.
Con la finalidad de ampliar la comprensión y la discusión en torno al patrimonio africano en Chile y la extensión de una lectura crítica del patrimonio de la alteridad que nos permita avanzar hacia la problematización del patrimonio afrochileno, se examinan las temporalidades que se articulan en torno a las colecciones relacionadas con África y lo afrolatino (estatuas, máscaras, tejidos y objetos utilitarios) que custodian los museos chilenos.
Como parte de una investigación en curso sobre el “patrimonio de la alteridad” en Chile, centrado en lo africano y “lo negro”, en esta ponencia se exponen las temporalidades de la colección de estatuas africanas de los museos estatales de Historia Natural y de Bellas Artes. A partir de este caso se puede observar una porción del sistema de ideas, teorizaciones y prácticas sociales de corte racialistas que caracterizan la desigual experiencia chilena con respecto a África y lo “negro” desde el primer tercio del siglo XX hasta el XXI. En el espejo patrimonial que ofrece los museos estatales se observa el vigor de la afirmación de la existencia de distintas razas (Campos, 2012), de una fractura biopolítica entre las comunidades de los humanos (Amigo, 2017) que finalmente deriva en ideas y representaciones racialistas que se ramifican sutilmente en la sociedad chilena actual. El patrimonio se reconoce así como un campo de disputa por el reconocimiento de la diferencia cultural y que puede promover y favorecer el diálogo intercultural.
El desafío de esta investigación es la búsqueda de nuevas direcciones para abordar la relación de los museos y diversos actores sociales en el horizonte de la comprensión de universos mentales ligados a la solidaridad que une lo humano y se opone al racismo, la xenofobia y el sexismo.
Referencias bibliográficas
Amigo Dürre, Ricardo (2017). Entre la otredad y la mismidad. Dos ejemplos de los usos y abusos de las ideas racialistas en Chile actual.
Campos, A. (2012). Racialización, racialismo y racismo: un discernimiento necesario. Revista Universidad de La Habana (273), 184-198.
Cussen, Celia (2006). El paso de los negros por la historia de Chile. Cuadernos de Historia (25), 45-58.
Charles, J. (2018). Chile abre los brazos a los inmigrantes, pero los haitianos no siempre son bien recibidos. Nuevo Miami Herald, 01.03.2018. Disponible en: https://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/article202710879.html [Último acceso 07/08/2018]
Del Río Ortiz, F. (2009). El lado negro de la historia de Chile: el discurso historiográfico sobre los africanos y afrodescendientes durante el siglo XIX. (Tesis para optar al grado de Licenciada en Historia). Universidad de Chile.
Larraín, Jorge (2010). Identidad chilena y el bicentenario. Estudios públicos (Santiago), (120), 5-30.
Ocoró Loango, A. (2010). Afroargentinidad y memoria histórica: la negritud en los actos escolares del 25 de mayo (Master's thesis). FLACSO, Buenos Aires.
Oliva, E. (2015). Detrás del antihaitianismo se oculta la negrofobia: conversación con el intelectual Silvio Torres-Saillant en Santiago de Chile. Meridional, (4), 199-226.
Smith, Laurajean (2006). Uses of Heritage. Londres: Routledge.
Solomianski, A. (2003). “Identidades secretas: la negritud argentina”. Rosario, Argentina: Beatriz Viterbo Editora.